El millonario ruso Suleiman Kerimov, dueño del club de fútbol Anzhi, señaló que reducirá drásticamente su presupuesto y venderá a sus estrellas, como el camerunés Samuel Eto’o, en una decisión inesperada dentro de un club chico que hasta hace poco tenía un proyecto ambicioso.
“La principal información es que se hará una reorganización en el Anzhi. Muchos de nuestros costosos jugadores van a abandonar el Anzhi, y el presupuesto del club va a bajar entre 50 a 70 millones de dólares por año”, indicó.
Remchukov, que reconoció que el club había “fracasado en el objetivo de conseguir rápido un éxito”, precisó que Kerimov iba a dar más detalles de la reorganización del club, que volverá a ser “pequeño”.
Tras la derrota de local del Anzhi, liderado por los internacionales Lassana Diarra y Samuel Eto’o, contra el Rostov (0-1) el viernes, Kerimov tuvo problemas de salud y decidió cambiar radicalmente de estrategia para su club. Kerimov después se reunió con los jugadores y prometió a sus estrellas que iba a ayudarles a encontrar un nuevo equipo, subrayando que el Anzhi de todos modos iba a cumplir con sus obligaciones financieras, según la misma fuente.
Desde la compra de este club del Daguestan, región inestable del Cáucaso, Kerimov, magnate del petróleo cercano al Kremlin, invirtió decenas de millones de euros para darle impulso a su nuevo club. En agosto de 2011, el camerunés Samuel Eto’o, expunta del Barcelona y del Inter de Milán, firmó un contrato por tres años con un salario anual estimado en 20.5 millones de euros, convirtiéndose en el jugador mejor pagado del planeta encima de Lionel Messi y Cristiano Ronaldo.