Llegó el día de la primera final, ese momento que tanto dirigentes, técnicos y por supuesto futbolistas, están esperando, y ni que hablar de los aficionados.
Se acabaron las semis, donde Olimpia barrió con su archirrival azul. Lo paseó hasta humillarlo, con un Dani Turcios frotando permanentemente su lámpara mágica, regalándonos con sus socios un fútbol de altísimo nivel.
El otro encuentro fue dramático, intenso, lujoso y hasta el cierre del mismo con un marcador incierto.
Real España dejó todo en el terreno de juego, creó innumerables situaciones como para quedarse con la gran final; pero pagó caro ese terrible reglamento que beneficia a los dos primeros puestos de las vueltas regulares.
¿Por qué digo que la final es merecida?
Observemos los números de estos dos equipos de 2002 hasta la fecha.
Olimpia llega en este período a su décima final.
Marathón por su parte en este lapsus, a su novena.
Entre ambos disputarán la sexta corona, donde los blancos llevan la supremacía de tres victorias ante dos de los verdes.
Es realmente una recompensa para dos instituciones que están haciendo muy bien las cosas.
¿Hay algún favorito para este encuentro?
Por lo mostrado desde la segunda vuelta hasta este instante, Olimpia demostró que es el mejor de todos.
Sólido defensivamente, volantes con marca y criterio para jugar, un Turcios que le sale todo lo que ejecuta, un goleador incansable como Wilmer que encontró en Bruschi al acompañante ideal.
¿Cuáles son los atributos por destacar del Monstruo verde?
Su gran cantidad y calidad de delanteros es sumamente preocupante para cualquier adversario.
Tiene buenos recuperadores en la mitad de terreno, Vasconcelos si entra en contacto con el balón, es un jugador para tener muy en cuenta.
Su talón de Aquiles está en su zona defensiva.
El único que te brinda seguridad es Astor Henríquez, y la portería que en campeonatos anteriores destacábamos mucho, hoy es un inmenso mar de dudas.
De todas maneras, finales son finales, y entre ambas escuadras existen muchísimos gladiadores que ya saben lo que es estar en esta instancia del juego.
Señores, Olimpia y Marathón están marcando la historia en este nuevo siglo, desde ya que la final será altamente disputada.
Lo mejor para los dos y que tengamos un digno campeón.