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'Extraño los goles”

  • Actualizado: 29 enero 2007 /

Cuando recordó los tres goles que le anotó en el estadio Morazán a Panamá en 1991, los cuales le dieron a Honduras la clasificación para la Copa Oro, los ojos se le pusieron llorosos.

Cuando recordó los tres goles que le anotó en el estadio Morazán a Panamá en 1991, los cuales le dieron a Honduras la clasificación para la Copa Oro, los ojos se le pusieron llorosos.

“Me acordé de mi madre”, dijo con voz entrecortada. Así, con pasión y nostalgia, Luis Orlando “El Caralampio” Vallejo nos relató sus recuerdos, anécdotas, hazañas y sus sueños perdidos en su vida futbolística.

Españolista por adopción, luego de ser un admirador del Olimpia, “El Caralampio” nos dijo que su gran ilusión era jugar en un equipo grande del extranjero.

El ex centro delantero de La Máquina y del Suchitepéquez de Guatemala ahora tiene otro sueño: “Quiero que mis hijos jueguen en la Selección”.

Era letal en el área, remataba con las dos piernas y con la cabeza no perdonaba.

¿Qué significó Real España para usted?

Lo más importante en mi carrera: el equipo que me dio a conocer y al que quiero mucho.

¿Es aficionado de La Máquina?

Era aficionado del Olimpia, pero cuando empecé a defender la camisa del Real España comencé a quererlo y hasta ahora lo sigo queriendo.

¿De su paso por el equipo qué es lo más bonito que recuerda?

En 1990, cuando fuimos campeones y también monarcas centroamericanos. Ese año gané el título de goleo, tuve muchos triunfos con el club, fueron años maravillosos, por ello nació ese amor de mí hacia el Real España.

¿Cómo logró convertirse en una figura del equipo en poco tiempo?

Tuve suerte, creo, porque el primer año sólo participé en dos partidos de titular. En la segunda temporada en el primer juego iba de suplente, pero Juan Manuel Anariba se lesionó, me tocó jugar en Danlí y metí tres goles, eso nunca se me olvida, y de allí nunca volví a soltar la titularidad. Ganamos 4-1 al Súper Estrella.

¿Cómo fue ese momento?

Las cosas cambiaron drásticamente porque nadie sabía quién era Vallejo hasta después que metí esos tres goles.

¿La fama le afectó?

Eso pasaba y sigue pasando en los jugadores jóvenes. Todo cambia, hay descuidos, porque la verdad uno se desvía de lo futbolístico, aunque nunca perdí la humildad pero uno cree que tiene el mundo en sus manos.

Mucha gente lo acusó de usar drogas, ¿qué hay de cierto?

De ninguna manera, eso nunca sucedió, quizás fue porque no se imaginaban que yo pudiera jugar de la forma en que lo hacía.

¿Qué sueños se quedaron sin cumplir?

Salir a un equipo grande, estuve 15 días en el Galatasaray de Turquía, con César “El Nene” Obando y Arnold Cruz, ya se daba la contratación, pero después no sé qué pasó.

También después con el Correcaminos de México tenía ya un precontrato firmado pero al final se cayó.

¿No entregaron todo ustedes?

En Galatasaray nos entregamos y el técnico estaba satisfecho con nosotros, habíamos firmado un contrato por 100 mil dólares que era mucho dinero en ese entonces y debíamos negociar el salario todavía.

Para México yo ya tenía mis pasajes y de repente el equipo Correcaminos cambió de técnico en la fecha 19 y todo quedó en el aire, eso me dolió mucho, ya tenía mis maletas hechas.

¿Eso hubiese cambiado mucho su vida?

Por lo menos en lo económico hubiese mejorado sustancialmente, porque en lo demás estoy muy contento, tengo tres hijos bellos y una gran esposa.

¿Qué extraña del fútbol?

Definitivamente los goles, las celebraciones, es algo que no se puede describir, la emoción es increíble.

¿Cómo describe los tres goles contra Panamá?

Habíamos perdido 2-0 en Panamá, después en el partido en el estadio Morazán, Flavio Ortega me metió en el segundo tiempo y anoté los tres goles para poder clasificar.

Mi madre estaba enferma -ahora ya murió- y en el tercer gol sólo me acordé de ella porque me había dicho que yo iba a anotar un par de goles y lloré.

Fue emocionante, increíble, había como 21 mil personas en el estadio y comenzaron a gritar mi nombre, eso no se me olvida nunca.

¿Qué representó su madre en su formación como futbolista?

Era lo más especial. Mi papá me daba con la faja cuando me iba a jugar, pero mi mamá siempre me defendía y me daba el permiso de ir a escondidas de él.

En la cancha Fafer de Medina di mis primeros pasos como futbolista; a los 11 años ya jugaba contra adultos, sin ningún miedo.

¿De dónde vino el apodo de “Caralampio”?

Yo era muy novelero y en el barrio viendo una novela llamada “La Bruja”, había un personaje llamado Caralampio, desde entonces me pusieron así. Hay gente que piensa que yo me llamo así, y hasta me han dicho “qué nombre tan feo tenés”.

¿De Guatemala qué recuerda?

Viví momentos especiales, aunque el Suchitepéquez era un equipo chico, en las tres temporadas que estuve, siempre clasificamos a la liguilla.

En la primera temporada anoté 14 goles y en la segunda 17. Casi todo el año estuve punteando como goleador, pero Tyson Núñez me ganó.

El tercer año convertí 11 goles.

¿El gol que más recuerda?

Los tres contra Panamá, pero en especial el último, agarré en fila a varios defensores y fusilé al portero. También uno donde dejé acostado a Belarmino Rivera en la inauguración de una pentagonal cuando ganamos 2-0 al Olimpia, fue un partidazo.

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“Caralampio” llora luego de anotarle el tercer gol a Panamá. Lo acompañan Daniel Zapata y Juan Carlos Espinoza.

En Guatemala hice uno cuando estaba lleno el estadio, tomé el balón en la mediacancha y fui driblando a varios defensas, me quité también al portero, eso fue inolvidable porque la gente se paró y gritaba: “Hondureño, hondureño”, y me ponía la piel de gallina.

¿A quién no le gustaba enfrentarse en la defensa?

Especialmente a Romualdo Norales, era terrible, sólo con verlo daba miedo.

¿Qué hace Luis Orlando ahora?

Viajo a Estados Unidos, trabajo un par de meses en pintura y regreso con mi familia. Juego con los veteranos del Real España. Hace dos años asisto a la iglesia.

Tiene tres hijos. ¿Habrá un nuevo “Caralampio”?

Los tres juegan muy bien al fútbol. Además son buenos en el estudio. Definitivamente es un anhelo verlos en Liga Nacional, más de alguno va a reventar.

En este momento quiero que alguno de los dos mayores puedan ingresar a la Sub’17. Actualmente juegan en el Alus de la Liga Juvenil.

¿Y la Selección?

Jugué muy poco, sólo para un torneo de Uncaf en el 91, luego en la Copa de Oro del 91, pero estaba lesionado. En las eliminatorias del 94, Malinowski me dejó fuera, luego que regresamos de Turquía.

Venía con Obando y Arnold Cruz, habíamos quedado de llegar un martes a las siete de la noche a Tela, pero ellos se fueron al mediodía, creo que fue un poco desleal de su parte, fui el único que llegó tarde.

Eso, creo, influyó para que no me volvieran a convocar a una selección.

Frases

'Cuando anoté el tercer gol contra Panamá en 1991, había como 21 mil personas en el estadio Morazán y comenzaron a gritar mi nombre, eso nunca se me olvidará, fue emocionante, verdaderamente increíble'.

'En Galatasaray hasta nos dieron dinero adelantado, pero al final no se dio la contratación. Luego tenía un precontrato con el Correcaminos de México pero cambiaron de técnico y me quedé con las maletas hechas'.

Ficha

Nombre: Luis Orlando Vallejo Arguijo

Fecha y lugar de nacimiento: San Pedro Sula, 24 de julio de 1968

Padres: José Vallejo y Ángela Arguijo

Esposa: Marlen de Vallejo

Hijos: Luis Orlando 16, Marlon Orlando 15, Kevin Eduardo 12

Sus números

Goles con el Real España

Torneo 1990-91:

14 tantos, fue campeón con Real España y Campeón de goleo

Torneo 1991-92: 9 goles y subcampeón con Real España

Torneo 1992-93: 11 goles

Torneo 1994-95: 3 goles

Torneo 1995-96: 1 gol

Anotó 38 tantos en total

Su último gol aurinegro

Fue el 30 de septiembre de 1995 en el Morazán, en el triunfo del Real España 2-1 contra el Independiente.

Se retiró

En el torneo Clausura 1999-2000, defendiendo los colores del Broncos de Choluteca

Preferencias

Jugador nacional: “Tyson” Núñez

Jugador extranjero: Luciano Emilio

Estrella internacional: Ronaldinho

Comida: Pescado frito

Película: La pasión de Cristo

Canción: “Cuando levanto mis manos”

Entrenador: Flavio Ortega

Libro: “Corre, Nicki, corre”

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Fotos: Jorge Gonzales