Río de Janeiro, Brasil.
Bombos, barras y caras pintadas. El ambiente es incompable en Rio de Janeiro y los grandes protagonistas son los aficionados alemanes y franceses.
Desde tempranas horas del día cada grupo de su respectivo país llegó al mítico Maracaná para presenciar uno de los clásicos de cuartos de final programados para este día.
Francia y Alemania se enfrentan hoy para conseguir su pase a semifinales y quedar al menos entre los cuatro mejores del mundo.