El fútbol es a veces como una partida de póquer y no es difícil imaginar al experimentado entrenador italiano Marcello Lippi, con su aire a lo Paul Newman, sentado en una mesa de casino con una sonrisa torcida y desplumando a sus rivales alemanes, franceses o portugueses en el Mundial.
El martes, en la prolongación ante la ‘‘Mannschaft’’ (2-0), Lippi mostró sus cartas maestras con un póquer de ases: cuatro delanteros, Alberto Gilardino, Vincenzo Iaquinta, Alessandro Del Piero y Francesco Totti al mismo tiempo en la cancha, sin el denostado ‘‘catenaccio’’ y controlando el partido sin cometer locuras ofensivas.
“Veía que podíamos marcar, que el balón iba de un arco al otro, por lo que quería contar con delanteros arriba”, dijo al desmenuzar con su habitual maestría la estrategia desplegada, agregando: “Habríamos sobrevivido a los penales”.
En todo caso, este ‘‘viejo zorro’’ también se había preparado para la tanda de penales si, por casualidad, sus pupilos no marcaban en la prolongación.
Gilardino entró en lugar de Luca Toni en el minuto 75 y mientras Totti jugaba en el medio, Del Piero e Iaquinta ingresaron al final, cuando casi todo el mundo pensaba en los penales.
No en vano, estos dos últimos son los ejecutores oficiales desde los doce pasos de la “Juve” turinesa y del Udinese, respectivamente.
¿Fue un farol? Poco importa, Lippi jugó las cartas más adecuadas.
“Antes del partido con la República Checa miré el cuadro (Australia en octavos y en cuartos el ganador de Ucrania-Suiza) y dije a los jugadores que era una oportunidad para no dejar pasar”, explicó.
Italia llegó sin brillar a semifinales, pero tampoco tuvo que esforzarse y ahora no cuenta para la final ni con lesionados (salvo la lesión crónica de Alessandro Nesta) ni suspendidos.
“Lippi es un tipo impresionante. Nadie puede cometer el error de tomarlo a la ligera. Comparados con él, todos nos parecemos a Bela Lugosi (el actor oriundo de Transilvania que en los años veinte y treinta encarnaba al conde Drácula en el cine)”, señala en su autobiografía sir Alex Ferguson, el mánager del Manchester United inglés, respecto al talentoso y seductor Lippi.
Lippi tiene un cierto parecido con el actor estadounidense Paul Newman y como en la película “El Golpe”, si es necesario busca que uno de sus muchachos realice una zambullida en el área para forzar al destino, como hizo Fabio Grosso ante Australia (1-0, gol de penal en los descuentos) y obtener una pena máxima.
Al igual que los jugadores profesionales de póquer, Lippi muestra poco o nada sus sentimientos ante el curso de los acontecimientos.
Y, como Paul Newman en sus películas, tiene una sangre fría extraordinaria y sabe de la importancia de la adecuada actitud mental en los momentos importantes.
“Mostramos una fuerza moral que hace la diferencia a este nivel y por supuesto, con un alto nivel técnico además”, recuerda.
Como todo buen jugador, Lippi sabe que para ganar hay que tener un buen juego y, sobre todo, saber cómo utilizar las cartas.
Su fecha
Marcello Lippi
Nacionalidad: Italiana.
Fecha de nacimiento: 11 de abril de 1948.
Fecha de nombramiento como seleccionador: 25-06-2004
Palmarés en selección: Nunca jugó.
Clubes como jugador: Defensa central del Sampdoria.
Clubes como entrenador: Pontedera, Siena, Pistoiese, Carrarese, Cesena, Lucchese, Atalanta, Nápoles, Juventus, Inter, Juventus.
Títulos como entrenador de clubes: 5 Ligas, 1 Copa, 1 Supercopa, 1 Liga de Campeones, 1 Supercopa Europea y 1 Copa Intercontinental.
Su frase
“Lo de Fabio Cannavaro en este Mundial ha sido
fantástico. No me cabe duda alguna que es el mejor defensor del mundo. Antes del Mundial le dije que tenía la oportunidad de jugar su partido número cien con la selección si llegábamos a la final. Tenía 93 entonces, sacó la cuenta y ahora aquí estamos”.