Sólo una semana bastó para que Lance Armstrong comenzara a sufrir los estragos de 13 años llenos de acusaciones por dopaje, que se concretaron tras el informe de la Agencia Antidopaje de Estados Unidos en el que, según sus páginas, el hombre leyenda habría hecho trampa en gran parte de su carrera.
Aunque la primera estocada llegó para el exciclista cuando se dijo que perdería sus siete Tours de Francia, conseguidos entre 1999 y 2005, el mito parece ya estar trastocado y, ayer, con el anuncio de que Nike, su principal soporte y patrocinador desde 1996, rompía su relación con el texano, debido a lo que parece ya el inminente y claro dopaje de Armstrong terminó por vulnerarse.
El golpe parece incluso más fuerte que aquel que vivió cuando, a sus 25 años, padeció cáncer en los testículos con metástasis en los pulmones y el cerebro.
Porque entonces, Armstrong decidió luchar y salir avante de la enfermedad que, de hecho, lo inspiró a crear la fundación Livestrong, que presidía hasta ayer y que se vio obligado a abandonar debido a que Nike condicionó mantener su apoyo a la institución solo si Armstrong se hacía a un lado. Y es que la empresa de artículos deportivos aporta anualmente unos 100 millones de dólares para la fundación Livestrong, a la que apoya desde 2004.
“Debido a la aparentemente evidencia de que Armstrong participó en dopaje y engañó a Nike por más de una década, es con gran tristeza que hemos puesto fin al contrato con él”, indicó el gigante de indumentaria deportiva.
Sin Armstrong en productos
De acuerdo con datos de la misma empresa, Nike cuenta con 104 productos relacionados con la marca Lance Armstrong, entre los cuales se pueden encontrar zapatos, playeras y las famosas pulseras amarillas de Livestrong. La compañía gana alrededor de 30 millones en licencia de marca para tiendas como Niketown, donde una playera puede costar 38 dólares.
Además, la firma de productos deportivos cuenta con un Fitness Center ubicado en Beaverton, Oregón, que lleva el nombre del exciclista, el cual seguramente cambiará tras la ruptura. Junto con Nike, Livestrong alcanzó 80 millones de dólares anuales por las ventas de las pulseras amarillas desde que inició su venta en mayo del 2004.
Quizá por ello la decisión luce especialmente difícil para una empresa que en 2005 anunciaba que casi duplicaba la meta de alcanzar los 5 millones de dólares en ventas de productos de la marca Armstrong, al conseguir 9.5 millones de dólares por dicha mercancía. Aunque no se conoce el monto real del acuerdo entre Armstrong y Nike, el último reporte anual de la compañía mostró que firmó patrocinios con atletas por 3.2 billones de dólares por los próximos cinco años.
Del mismo modo, la afectación no solo en la imagen de Lance será palpable, pues de acuerdo con las proyecciones de Patrick Rishe, especialista de la revista Forbes, Armstrong estaría perdiendo 50 millones de dólares por patrocinios en los próximos cinco años.
Según reportes en Internet, Armstrong consiguió alrededor de 17.5 millones de dólares por patrocinios en 2005 y el último año, siendo rankeado dentro de los 50 deportistas mejor pagados.
(Tomado de El Economista)