A sus 75 años y sorteando enfermedades como la diabetes, se podría decir que Chelato Uclés es un inclaudicable. El longevo entrenador espera recuperarse lo más pronto posible, ya que aún no está dispuesto a acabar con su vida, que es el fútbol.
El Mundialista de España 82 confesó a LA PRENSA que su organismo está compuesto en un “80% de fútbol” y que su deseo es retirarse de entrenar a los 80 años.
En lo futbolístico no fue bueno porque no tuve participación, aunque lo malo fue lo de mi enfermedad (diabetes), pero a la vez se convirtió en algo bueno con mi recuperación y doy gracias a Dios que ya he empezado a dar algunos pasos y espero terminar de recuperarme pronto.
“Paciencia” Núñez (DT) se quejó porque dice que su caso es más crítico que el suyo, puede perder las dos piernas y no ha recibido la ayuda que usted ha tenido.
Uno cosecha según lo que siembra, no sé por qué se pone en esa comparación. Lo más incómodo que puede haber es entrar en el mundo de las comparaciones, me da mucha pena dar razonamientos como ese.
Yo sí puedo caminar y moverme rápido, no tengo por qué retirarme. Considero que tengo el bagaje aumentado de conocimientos en el estudio del fútbol, es una cosa que jamás la podré abandonar. Siempre mi estilo fue ese, no quedarme solo sentado viendo un colectivo, sino que meterme a la cancha donde prácticamente yo me paro, si yo conservo eso no tengo ningún problema en dirigir.
Mi total recuperación está calculada por el mes de enero, pero ya para el Clausura sería muy difícil entrenar porque ya los equipos tienen sus técnicos, y si acaso pudiera ser un relevo.
No, al contrario, para la diabetes es bueno hacer ejercicio.
Mi deseo y la meta que me he propuesto es dejar de dirigir a los 80 años porque quiero implementar ese récord de ser la persona que más años estuvo trabajando como entrenador y soy también de los pocos sobrevivientes del Mundial de España 82, porque unos han fallecido y otros se han retirado.
Los directivos inteligentes que tienen una buena visión del fútbol saben lo de cada quién y en este caso tal vez a mí me pueden medir porque me ven que no tenga la misma vitalidad o que no tengo tanta memoria, pero con eso no pasa nada porque en la vida me he sabido cuidar, pero al margen de que no esté dirigiendo en el fútbol, que no le quepa duda que alguna actividad futbolística la voy a desarrollar.
La misma vida. Prácticamente mi organismo está compuesto en un 80% de fútbol.
No, no, no, de ninguna manera, como que me entró a temprana edad y no he bajado la intensidad.
En Honduras cuando uno está en una posición y tiene éxito, como lo tuve yo con la Selección y con los equipos que entrené, existen motivos de envidia y se encuentra uno enemigos gratuitos. En la misma crónica deportiva considero que tenía la mayor cantidad de enemistades, pero después de mi problema ahora he sentido que han tenido un cambio positivo hacia mí.
Me da mucha pena, especialmente con el licenciado Callejas, que conmigo tuvo un buen comportamiento. En ese sentido, aunque seamos de distinto color político, tengo un reconocimiento ante él por lo que le ha dado al fútbol hondureño. El fue presidente del Olimpia, presidente de la Liga Nacional y presidente de la Fenafuth con éxito, y toda aquella persona que le da al fútbol yo le agradezco.