En semana de gran final es tiempo de hablar con un campeón, de esos que suena por su apellido y sobre todo por sus goles. Carlos Laje Moreno, el uruguayo de 30 tantos vistiendo de merengue entre 1989 al 95.

Tuvimos el placer de verlo jugar, pero para describirlo decidimos que no había mejor forma que tomar unas frases del ahora colega Juan Carlos Pineda (Fútbol a Fondo) quien en sus momentos de futbolista lo tuvo cerca, “era un goleador de sangre, de raza, habitante del área con una definición inteligente. Jugaba perfumado, con aroma de gol”.

Así era este señor que tuve al hilo telefónico desde la capital charrúa y ahora dirigiendo en su país de origen al Miramar Misiones de la Primera División, “tengo recuerdos buenos de Honduras en la parte futbolística y en lo personal”, fue lo primero que nos dijo luego del saludo.

Decidimos llamarte porque estamos en la gran final, tu Olimpia de nuevo con contra Real España, “ah si...esos partidos que jugábamos donde definía Olimpia o el España”, declaró Laje, ahora de 42 años.

“Al llegar en el 89 disputé una final que se jugó en enero del 90 porque se disputaban los Juegos Deportivos Centroamericanos”, agregó.

De la realeza no se olvida de nombres como el de su compatriota, ahora desaparecido, Jorge López Silva y luego dijo Anariva (Marco).
“Era un clásico duro, en esos días era más fuerte que ante Motagua y Marathón, sin duda”, opinó.

Vino a Honduras por pedido del técnico Estanislao Malinowski, quien posteriormente asumiera el mandato de la Selección Nacional.
“Hemos hablado un par de veces con Malinowski. Con gente de Honduras estuve hace un tiempo con unos periodistas cuando Motagua vino a jugar a Argentina (Copa Sudamericana ante el Arsenal de Sarandí, agosto de 2008).

Tres goles a Motagua en un partido, jugado en San Pedro Sula, es de las cosas inolvidables para Laje Moreno en su paso por el balompié catracho.

“Estoy al tanto de lo que pasa actualmente por medio de internet. Los seguí para el Mundial también”, sostiene el ex goleador.

Desde que partió desde 1995 no ha vuelto a pisar latierra de Francisco Morazán, “me gustaría regresar a dirigir especialmente a Olimpia”, es uno de sus anhelos que espera conseguir en breve tiempo.

¿Es más fácil ser técnico?, le preguntamos, se ríe y contesta, “no, para nada, era mejor ser futbolista”.

“Me trataron bien”

De su carrera en nuestro país se queda con “el cariño de la gente, me trataron bien y a mi familia, es lo que le queda a uno luego de retirarse del fútbol. Además los clásicos con los grandes no se olvidan”.