Filippo Inzaghi o Alberto Gilardinoé: al Milan le debe dar igual cuál de los dos saldrá como titular en su ataque.
El grueso de los goles del conjunto italiano en esta Liga de Campeones han sido obra de Kaká. Con 10 tantos, el brasileño es el máximo cañonero del campeonato europeo con dos conquistas de más con respecto a su cosecha en la liga italiana.
En la final del miércoles ante Liverpool, Kaká tendrá la oportunidad de emular el récord de 12 goles que el holandés Ruud Van Nistelrooy anotó en la edición 2002-03.
'El partido más importante de mi vida siempre es el próximo', afirmó Kaká. 'Ahora mismo es el Liverpool. Hace un mes era el Manchester, y hace 45 días el Bayern'.
Inzaghi ha marcado cuatro goles en la Liga de Campeones esta temporada y Gilardino lleva dos.
El técnico del Milan Carlo Ancelotti al parecer pondrá a Inzaghi desde el vamos, mientras que el presidente del club Silvio Berlusconi ha expresado en público su preferencia de que Gilardino juegue en la primera mitad e Inzaghi en la segunda.
En cuanto a Kaká no hay la menor duda: fijo en su puesto de mediopunta, donde se erigido como el mejor definidor que tiene el equipo. El Milan le debe su presencia en Grecia a los tres goles que marcó en la semifinal contra el Manchester United.
'Mis compañeros me tienen fé y me la he ganado', dijo Kaká.
También se ha ganado el respeto de sus rivales.
'Es fundamental no darle mucha libertad a Kaká. Te hace daño cuando tiene espacio de maniobra', indicó el volante del Liverpool Xabi Alonso. 'Es fuerte, veloz y habilidoso con el balón. Hay que marcarlo de cerca. En eso tendremos que estar bien centrados'.
Kaká puede ser letal cuando arranca con pelota dominada desde el mediocampo. A veces da la impresión que se mueve más rápido con la pelota que sin ella.
'Es el mejor jugador del mundo junto a Ronaldinho', dijo Pelé en una reciente entrevista con la Gazzetta dello Sport. 'Se parece más a (Johan) Cruyff. Veloz, con visión de juego y cuando arranca del mediocampo es un fuera de serie'.
Lo que le falta a Kaká es la admiración que se obtiene por ganar un gran trofeo internacional. Fue parte de la selección brasileña que conquistó el mundial del 2002, pero apenas jugó 19 minutos en la primera ronda.
Quizás ese sea el motivo por el cual Kaká admira tanto a Steven Gerrard, el capitán del Liverpool, quien fue el alma de la remontada 3-0 para vencer al Milan en penales en la final del 2005 en Estambul.
'Es un jugador moderno', dijo Kaká sobre Gerrard. 'Corre, anota, hace pases de gol y es un líder. Es el tipo de jugador que quisiera tener en mi equipo'.
Conocido por ser muy religioso, Kaká no es de guardar rencores.
'Todos andan hablando de revancha por lo de Estambul', indicó Kaká. 'Ya eso pasó. Perdimos la final y Liverpool salió campeón de Europa. Nuestra motivación es que estamos en la final otra vez y podemos redimirnos ganando esta vez el título'.