Con su generación de futbolistas ‘made in’ la Liga Premier inglesa, Bélgica ya llegó hasta los cuartos de final del Mundial de Brasil-2014 tras eliminar el martes en octavos a Estados Unidos en Salvador (noreste).
Y es en los cuartos de final donde tendrá su prueba de fuego frente a Argentina, a la que enfrentará el sábado en Brasilia (centro-oeste) por el pase a las semifinales.
Fue precisamente Argentina el rival con el que Bélgica se dio a conocer al mundo entero.
Los Diablos Rojos, que venían de perder con Alemania Federal la final de la Eurocopa de 1980, jugaron con la Argentina de Mario Kempes y Diego Maradona en el partido inaugural del Mundial de España-1982.
El 13 de junio de 1982 en el estadio Camp Nou de Barcelona, Argentina llegaba con la base del equipo que cuatro años antes había ganado la Copa del Mundo de local y con un refuerzo de lujo, nada menos que Diego Maradona, que hacía su debut mundialista tras ser quitado del plantel que jugó en Argentina-1978.
Pero los dirigidos por César Luis Menotti se llevaron una sorpresa gigante cuando perdieron contra una ignota Bélgica -al menos fuera de Europa- por 1-0 con un tanto del atacante Edwin Vanderbergh.
MARADONA Y LA REVANCHA
Cuatro años más tarde, Argentina y particularmente Maradona se tomarían una revancha de aquella derrota. En la penúltima escala hacia la conquista de su segundo y último título mundial, Argentina se topó en semifinales de México-1986 contra la mejor Bélgica de su historia.
Aquella selección, que venía de eliminar en penales a la España de la ‘quinta del Buitre’ en cuartos de final, contaba con una generación de futbolistas excepcionales como el portero Jean Marie Pfaff, el defensa Eric Gerets, y los volantes ofensivos Enzo Scifo y Jan Ceulemans.
Sin embargo, no había generación ni grupo de futbolistas alguno que pudiera parar a Maradona en su camino a confirmar que se trataba de uno de los mejores futbolistas de la historia, sino el mejor.
El ‘Pelusa’ marcó dos goles, ambos de antología, y Argentina le ganó a Bélgica 2-0 y se metió en la final del Mundial de México-1986. Los belgas perdieron después con Francia por 4-2 y se debieron conformar con el cuarto puesto.
Estos nuevos Diablos Rojos llegaron a Brasil con una selección en la que la mayoría de sus futbolistas juega, y triunfa, en la mejor liga de Europa, la Liga Premier inglesa. El capitán y defensa central Vincent Kompany (Manchester City), el lateral Jan Vertonghen (Tottenham Hotspur), el volante Marouane Fellaini (Manchester United) y los atacantes Eden Hazard (Chelsea) y Romelu Lukaku (Everton) son algunos de ellos.
A estos se les suma el que quizás sea hoy uno de los mejores porteros de Europa, Thibaut Courtois, que tras coronarse campeón en la Liga española y llegar a la final de la Liga de Campeones de Europa con el Atlético de Madrid se vuelve al Chelsea, el club dueño de su ficha.