Santos, Brasil.
Los jugadores de la Selección de México tuvieron que tomar taxis la mañana del lunes para dirigirse de su hotel al campo de entrenamiento en el balneario brasileño de Santos (sur) debido a una falla de su autobús.
“Se nos encogió el camión (autobús) jajajaj #entaxialentrenamiento”, bromeó en su Twitter el veterano defensa Rafael Márquez.
El autobús se quedó parado frente al hotel sin poder arrancar y el seleccionador Herrera, y su cuerpo técnico también se subieron a taxis para llegar al centro de entrenamiento O Rei Pelé, ubicado a 4 km de distancia.
El problema no alteró el inicio del entrenamiento, programado para las 10:30 locales. Ya en la cancha, el equipo llevó a cabo unos ejercicios de estiramiento durante los primeros 15 minutos de la práctica, los únicos en los que se permitió el acceso de los medios de comunicación.