“Esta es una fiesta en conjunto”, dice Rosita de Arzú, “15 años de la campaña de ellos, que nosotros siempre hemos apoyado, y ellos también apoyan lo que nosotros realizamos, todas estas actividades deben ir de la mano para que sean un éxito, y poder ayudar a muchas personas que necesitan de estos medicamentos y atenciones”, comenta la actual presidenta del Comité de Damas de la Liga contra el Cáncer.
A doña Rosita el cáncer también le ha causado grandes perdidas personales. Ella que ha dedicado gran parte de su vida en tratar de ayudar a otros, primero como enfermera profesional y después como voluntaria en la Liga contra el Cáncer.
“El año pasado, en marzo perdí a mi papá de cáncer de estómago, a mi mamá (la perdí) el 4 de junio, ella tuvo cáncer de las cuerdas vocales. Ella se recuperó, pero le dio un infarto luego de tantas radiaciones. El 22 de noviembre, mi sobrina murió de un cáncer de mama, tenía 48 años. Mi papá tenía 92 años y era un fumador, mi mamá absorbió lo de mi papá, ella terminó siendo fumadora pasiva”.
Rosita nació en Ocotepeque, pero su familia optó por mudarse a Quimistán, Santa Bárbara, donde creció. Se graduó de enfermera, trabajando en el centro de salud de Puerto Cortés y el Hospital Leonardo Martínez. Fundó la enfermería de Indeco S.A.
Se casó con el gineco-obstetra, el doctor Gilberto Arzú, con quien tiene 43 años de ejemplar matrimonio. Juntos procrearon tres hijos, la doctora Iveth Arzú que es ginecóloga, Tania Jazmín Arzú, que estudió Derecho y Finanzas, radicada en Los Angeles, Estados Unidos, Gilberto Arzú Sandoval, ingeniero industrial que labora en Cargill de Costa Rica.
En San Pedro Sula su imparable labor social ha dejado no solo una imborrable huella, también ha inspirado a otros a sumarse a su causa. “Nos gusta que muchachos jóvenes se involucren en estas actividades”.
“Nosotros somos personas que vamos de pasada, hay que irles dejando el legado a la juventud y pienso que las personas que quieran tomar este ejemplo les invitamos a que se involucren, el país necesita gente solidaria y proyectos muy buenos para ayudar a la comunidad hondureña”.
“Tengo ya como 20 años de estar en la Liga contra el Cáncer, siempre he ejercido el voluntariado desde que existía la Asociación de Esposas de Médicos”. Doña Rosita cuenta con el apoyo incondicional de su familia, que han comprendido este apostolado de servicio comunitario que ella emprendió.
“Mi esposo es médico y él sabe en lo que estoy enfocada, tengo una hija que también es médico, y tienen esa sensibilidad; ellos me apoyan para que yo pueda desarrollar esta labor. Dejo a toda la familia para poder seguir trabajando. Yo soy voluntaria, no tengo salario, para mí es un honor y una satisfacción”.
Para culminar con broche de oro las actividades conmemorativas a la lucha contra el cáncer mamario en Octubre, se celebrará la tradicional Fiesta del Cangrejo es este viernes 30 de Octubre en el Club Hondureño Arabe. Boletos a la venta en la Liga Contra el Cáncer, el donativo es de L 700.