Familia y Hogar
Redacción.
El estrés es un problema que afecta a millones de personas en todo el mundo. El exceso de tensión produce molestias como migrañas, dolor de estómago, caspa, espinillas e incluso problemas cardiacos.
Además de los adultos, los niños también pueden sufrir de estrés por diversas causas. Es necesario que los educadores y padres de familia aprendan a reconocer las señales estrés en los niños y se dispongan a ayudarles.
Este problema puede ser un impedimento para alcanzar un desarrollo saludable, y un motivo de sufrimiento que trae infelicidad en el niño o niña que lo padece.
Conozca las causas más comunes que producen estrés en los pequeños:
1. Falta de amor y atención. La mayoría de padres aman a sus hijos, pero a veces, por las labores diarias, no lo demuestran con acciones y eso puede causar tensión en sus pequeños. Organice sus asuntos y pase tiempo con sus hijos para que sepan que tienen todo su amor y atención.
2. Ver pelear a los padres. Si un niño ve a sus padres pelear constantemente, él se sentirá culpable y caerá en estrés y tristeza. Recuerde que él no tiene que ver estas situaciones y lo mejor es aclarar algunos problemas en un lugar donde su hijo no los pueda ver.
3. La muerte o enfermedad de un ser querido. La pérdida de un ser querido de por sí es una gran causa de estrés para los adultos y con mayor razón para los niños, pues estos son más sensibles a los problemas. La enfermedad de un familiar también provoca tensión en los pequeños.
4. Demasiados regaños. Es cierto que a veces es necesario reprender a los niños cuando hacen algo mal. Sin embargo, los niños que reciben más regaños que palabras de amor tienden a ser más enojados y viven constantemente en un estado de estrés.
5. Dificultad para concentrarse. Muchos niños tienen problemas para concentrarse en clase y como consecuencia logran un bajo rendimiendo académico. Este problema puede causar mucha tensión en su retoño.
En este caso es indispensable acudir con un especialista para que el niño reciba la ayuda adecuada para mejorar esa dificultad.
6. Sobreprotección. Así es. Los padres que cuidan demasiado a sus hijos solo consiguen crear un problema más.
Con la sobreprotección el niño puede empezar a dudar de sus capacidades y pensar que no puede hacer cosas por sí mismo. Es importante que el pequeño sea 'libre' de vez en cuando y haga sus propias cosas.
Recomendaciones:
- Dedíquele tiempo, escúchelo y comuníquese con el niño. También demuéstrele cariño destacando sus buenas cualidades.
- Acéptelo tal y como es, evitando desvalorizarlo por sus errores o defectos. Debe ayudarle a comprender que todo fracaso puede superarse con esfuerzo.
- Es importante implicar al niño en decisiones de la familia demostrándole que es un “miembro” importante y que sus opiniones son tenidas en cuenta.