Si quieres cubrir el piso, ya sea porque no te gusta o quieres darle comodidad, necesitarás una alfombra grande, suave, y en general neutra. Si necesitas alfombras para la entrada o baño necesitarás encontrar los materiales indicados. El decidir la función de la alfombra te ayudará a poner las prioridades correctas al ir de compras.
La dimensión y la proporción del área son primordiales para determinar el tipo de alfombrilla adecuada, ya que, si es demasiado pequeña, se perderá, y, por el contrario, si es muy grande dará la sensación de estar apretada y, por ende, el entorno lucirá reducido.
Apariencia intacta
Un correcto mantenimiento impedirá agentes como el polvo de la casa compuesto por arena, arcilla, almidones, proteínas, aceites, lodo, hongos y polen con el fin de retardar fenómenos naturales como la variación de color de la pieza. Se aconseja aspirarlos, con baja succión, semanalmente para disminuir el acumulamiento de partículas que lastiman las fibras a largo plazo. Dependiendo del flujo de movimiento, se sugiere que un experto los lave cada dos o, máximo, cada cuatro años.
Posibilidades ilimitadas
- Si la alfomba está en el centro de los muebles deberá colocarse lo más cercano a los sofás y a las sillas.
- Una alfombrilla que encuadre por completo a la cama es la opción ideal para el cuarto, pues los bordes sobresalientes protegen los pies al salir de la cama.
Algunos tips para que elijas la alfombra ideal:
Cuando hay suficiente espacio adicional alrededor coloca una alfombra grande.
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Combina el color de la alfombra con los sillones, lo monocromático en tonos neutros y pastel es una tendencia.
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En el comedor, el tapete debe permitir sacar las sillas sin que las patas traseras salgan de este. El tamaño idóneo es un metro y medio más que la mesa en cada dirección.
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