5 razones (fundamentales) para no fumar

Conoce los beneficios de dejar este vicio a tiempo.

  • Actualizado: 03 dic 2015

Redacción. Juan Carlos Pérez Barba, encargado de la Clínica de Climaterio y Osteoporosis en Jalisco, México señaló que además de aumentar las posibilidades de desarrollar un cáncer ginecológico, el tabaquismo acelera hasta tres años los síntomas de esta etapa.

Explicó que en promedio las mujeres dejan de producir estrógeno a los 48 años, dando lugar a la menopausia, y esta tendencia se puede precipitar ante los efectos nocivos de cientos de componentes químicos sobre el organismo, concentrados todos en cada cigarro.

'Es cierto que debido a ciertos factores, sobre todo los de tipo hereditario, la menopausia puede ocurrir entre los 40 y los 55 años de edad', indicó.

'Pero en una persona que no tiene un antecedente genético, lo que la pone en riesgo de entrar de manera prematura al climaterio, es decir, a la serie de cambios que rodean a la menopausia, es el consumo de tabaco'.

Según el especialista, no sólo se presentan los síntomas evidentes -bochornos o calores, cambios de ánimo, dolores de cabeza, insomnio, sequedad en piel y mucosas, y aumento de peso-, sino otros internos que deben controlarse por seguridad de la paciente.

Conoce los cinco beneficios de dejar de fumar y en verdad, no solo valen la pena, la vida!

1

VAS A VIVIR MÁS

Ganas tiempo y calidad de vida.
Dejar de fumar puede darte años de vida. Todo dependerá de cuándo empezaste a fumar, cuánto fumabas y a qué edad lo dejas. Los estudios demuestran que la persona que deja el tabaco tendrá más tiempo de vida y con mejor calidad.
Por ejemplo, a las 24 horas de no fumar, disminuye el riesgo de muerte súbita, y al mes aumenta la capacidad física, que permite realizar más actividades físicas con menor esfuerzo. A los seis meses, se reducen catarros, resfríos, bronquitis y molestias de garganta, y, por si esto fuera poco, el riesgo de desarrollar una úlcera tiende a desaparecer.

2

PODRÁS RESPIRAR MEJOR

Foto: La Prensa

La sensación de la falta de aire disminuye.
Tal vez ahora que eres fumadora, sientas con frecuencia que se te va el aliento, pero si dejas de fumar volverás a sentir el oxígeno en tus pulmones. Tras ocho horas sin consumir cigarros, la respiración es más profunda y hay una mejor oxigenación pulmonar, y a las 72 horas, se normaliza la función respiratoria.
La sensación de que te falta aire disminuye al año, ya que en ese periodo mejorará el drenaje de los bronquios, lo que también disminuye el riesgo de infecciones. A los 10 años de no fumar podrás respirar normalmente.

3

MEJORARÁ TU CIRCULACIÓN

Foto: La Prensa

Se reduce el riesgo de sufrir un infarto.
Un estudio del Trinity Collage de Dublín revela que dejar de fumar aumenta la flexibilidad arterial, lo que disminuye el riesgo cardiovascular. A los 20 minutos de apagar un cigarro, la presión arterial regresa a su nivel normal, lo mismo que la frecuencia cardiaca, y al año el riesgo de infartos o embolias disminuye en 50 por ciento.
Diez años después de dejar el cigarrillo el riesgo de sufrir un infarto es igual al de una persona sana, y las arterias podrán tener la misma flexibilidad que tienen las de los no fumadores.

4

EL RIESGO DE CÁNCER DISMINUYE

Foto: La Prensa

Al dejar de fumar reduces a la mitad el riesgo de padecer cáncer de pulmón.
Un tercera parte de los cánceres existentes amenazan a los fumadores, pero el riesgo disminuye cada año. Si acabas con este hábito, se reduce a la mitad el riesgo de padecer cáncer de pulmón, tan sólo 5 años después de dejar el hábito, lo mismo sucede con los cánceres de boca, garganta y esófago.
Además, tras 10 años sin tabaco, la probabilidad de padecer cáncer de pulmón se reduce hasta quedar en el mismo nivel que una persona no fumadora. Cuando las personas fuman por 10 años una cajetilla al día o cinco años, 2 cajetillas al día, este proceso puede tomar 15 años.

5

MEJORA TU ASPECTO

Foto: La Prensa

La piel recupera su vitalidad.
El primer lugar donde se nota que se dejó de fumar es la piel. Esto porque las células epidérmicas del fumador sufren un proceso de envejecimiento más rápido y un retardo en su renovación, lo que da un aspecto de resequedad.
Al poco tiempo de dejar el tabaco, los fibroblastos, células de la dermis, empiezan a recuperar su nivel de producción de fibras colágenas, lo que aumenta la elasticidad de este órgano y disminuyen las arrugas cutáneas. También mejoran los procesos de cicatrización.

Fuentes: Rodolfo Posadas Valay, neumólogo, director del Centro de Prevención de Enfermedades Pulmonares / USA Office on Smoking and Health / OMS / European Respiratory Society