Si está cansado de las tradicionales cortinas de ducha que dejan el suelo del baño lleno de agua, quizás sea el momento de cambiarlas por una práctica cabina de ducha.
Hay infinidad de modelos, de diseños y de medidas que van desde los 60 centímetros hasta los 120, con una altura entre 180 y 200.
La gama de cristales que puede encontrar también es muy variada: transparentes, opacos, con acabados acrílicos, lisos o con dibujos decorativos, explica la asesora de Ace Femosa, Olga Zúniga.
Los perfiles pueden ser de aluminio lacado en color blanco, plata y dorado.
“Con una ducha hecha a su gusto y a su medida se olvidará de las inoportunas salpicaduras”, agrega.
Tome las medidas
Es conveniente que desde el principio obtenga los materiales necesarios para realizar la tarea más rápido y de forma más sencilla, explica el asesor de Jorge J. Larach, José Velásquez.
Cómo instalarla
El primer paso antes de comprar el cristal es medir el plato de la ducha y decidirse por una cabina apropiada para dichas medidas.
“Después, puede comenzar por la instalación sujetándola a una de las paredes. Mida el ancho del mismo y haga una marca a unos dos centímetros”, explica.
Un simple trozo de cinta adhesiva sobre el azulejo impedirá que el taladro resbale al apoyar la broca.
Luego instale los perfiles y las puertas.
Haga las marcas en la pared donde vayan a ir los tornillos y proceda a taladrar sin usar el percutor.
Resultado
Prepare su cuarto de ducha para disfrutar de los momentos de relax de forma limpia y cómoda; además, dará un aspecto más recogido y ordenado a la estancia.