La Semana Santa terminó en tragedia en Quimistán, Santa Bárbara. Lo que debía ser un período de descanso se convirtió en luto en un municipio que ya había enfrentado accidentes por el mal estado de su carretera y que ahora vuelve a sufrirlos, pese a contar con una vía en óptimas condiciones.
Rubén Darío Pacheco, alcalde de Quimistán, lamentó que el municipio esté registrando una tragedia vial tras otra debido al buen estado de la carretera CA-4, que conecta San Pedro Sula con el occidente del país. Según explicó, esta condición ha propiciado que conductores excedan los límites de velocidad, provocando más pérdidas humanas.
El alcalde también señaló que las rastras continúan involucradas en tragedias en las carreteras hondureñas, especialmente durante períodos de alta movilización como el feriado de Semana Santa. Aunque aún no se ha determinado quién fue el responsable del accidente ocurrido minutos antes de las 5:00 p. m. de este domingo 5 de abril, consideró preocupante que en estos días circulen vehículos que transportan cargas peligrosas.
De acuerdo con Pacheco, se ha confirmado que la rastra accidentada transportaba cianuro granulado, un químico altamente tóxico y reactivo al contacto con agua u otras sustancias.
Asimismo, indicó que se solicitó apoyo a personal especializado de la Empresa Nacional Portuaria para movilizar la unidad, mientras que, en coordinación con la Organización Panamericana de la Salud (OPS), se trabaja en asegurar la zona y proteger al personal.
El cianuro granulado —como el cianuro de sodio o el cianuro de potasio— es un sólido blanco de apariencia similar a la sal o el azúcar, pero de extrema toxicidad. Se utiliza ampliamente en actividades industriales, como la minería para la extracción de oro, lo que explica su transporte en grandes cantidades. Su presentación facilita su manejo y disolución; sin embargo, también incrementa el riesgo, ya que al entrar en contacto con la humedad o con sustancias ácidas puede liberar ácido cianhídrico, un gas altamente venenoso, invisible y de rápida acción.
El peligro del cianuro no se limita a su ingestión. También puede afectar por inhalación o contacto con la piel, especialmente en ambientes húmedos. Una exposición breve puede interferir con la capacidad del organismo para utilizar oxígeno a nivel celular, causando síntomas que van desde mareos y dificultad respiratoria hasta la muerte en casos graves. En situaciones de derrame, el riesgo aumenta considerablemente, ya que puede contaminar fuentes de agua, liberar vapores tóxicos y generar una amenaza inmediata y ambiental, lo que obliga a activar estrictos protocolos de emergencia.
Urge tomar medidas
En comunicación con LA PRENSA, Pacheco confirmó que preparan un informe que será presentado este lunes a las 9:00 a. m. en Quimistán, con el fin de exponer los riesgos actuales en la CA-4.
El alcalde consideró que existen acciones que pueden implementarse para salvaguardar la vida de los conductores responsables. Entre ellas, mencionó la presencia de patrullas con radares para controlar el exceso de velocidad. También destacó la necesidad de mejorar la señalización en tramos con curvas pronunciadas y pendientes, así como la instalación de reductores de velocidad para disminuir los riesgos en la vía.
Debido a que la vía colapsó a causa del accidente, los vehículos son desviados en La Ceibita rumbo a Petoa. Allí desvían el tráfico por una carretera secundaria de terracería que lo conecta con el el municipio de San Marcos, Santa Bárbara. El accidente ocurrió en la hora más caótica del regreso de las cortas vacaciones por lo que se reportan filas enormes desde San Pedro Sula hasta La Ceibita.