Tegucigalpa, Honduras.

La declaración de un testigo protegido fue la clave para que el juez de lo penal dictara el auto de formal procesamiento con prisión preventiva en contra de Julio César Reyes Torres, acusado por el crimen de la egresada de Arquitectura Ángela Marina Lobo Gómez, ocurrido el pasado 15 de agosto en la capital.

Durante la audiencia inicial, que comenzó el miércoles y se extendió hasta la mañana de ayer, el Ministerio Público acreditó varios medios de prueba, entre ellos la declaración de un testigo que identificó al acusado como la persona que el 12 de agosto intentó asaltar a la egresada de Arquitectura de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (Unah).

El acusado supuestamente intentó asaltar a la muchacha, pero ella se opuso.

Tres días después, es decir el 15 de agosto, sin saberlo la joven era esperada por el delincuente, quien al verla que se dirigía al punto de taxis de la colonia Modesto Rodas Alvarado, a inmediaciones de la colonia 21 de Octubre, se bajó de la motocicleta y le disparó en varias ocasiones.

Uno de los disparos lo recibió en la cabeza falleciendo en el momento en que era ingresada al Hospital Escuela Universitario (HEU).

Video

La defensa presentó un video en el cual aparecía el acusado en el entierro de su cuñado, pero el mismo no fue vinculante debido a que la sepultura se produjo horas después del crimen, por lo que no pudo acreditar la inocencia del acusado.

Sin embargo, la prueba presentada por la Fiscalía fue contundente, logrando el auto de formal procesamiento con prisión preventiva, por lo que el acusado seguirá recluido en la Penitenciaría Nacional Marco Aurelio Soto (PNMAS) en Támara.