OLANCHITO. Con lagrimas y voz quebrantada, don Fausto Alejandro Figueroa Martínez recuerda la fatídica tarde del martes cuando su compañera de hogar, Nora Dalila Rodríguez, su hijo Mario Alejandro Figueroa Rodríguez y su nuera Ledis Yorleny fueron fulminados por un rayo.

El lamentable hecho ocurrió en el remoto cacerío llamado Acapulco, un sector montañoso en Olanchito, Yoro, colindante con el departamento de Olancho.

Don Fausto narró al canal 32 de la localidad el triste momento cuando comenzó a caer la lluvia acompañada con descargas eléctricas. De pronto se vio una luz blanca intensa en su vivienda al tiempo que él y sus seres queridos caían al suelo.

“Me levanté porque el rayo me tiró y cuando los fui auxiliar ya no había nada que hacer. Estábamos almorzando afuera -de la humilde vivienda-, en ese momento mi esposa me dijo que nos fuéramos para adentro del cuarto y en eso se vino la descarga, vi que los platos y ellos cayeron”.

Cuatro niños más, dos que procreó doña Dinora con don Fausto en 27 años de vida marital y dos nietos gemelos hijos de Mario Alejandro y Ledys Yorleni que también se encontraban en la casa se salvaron de milagro.

“A ellos no los agarró el rayo solo a mí, a mi esposa, mi hijo y mi nuera. Esto no es fácil lo que estamos viviendo, pero qué vamos hacer con lo que Dios hace”, añadió don Fausto.

Los cuerpos de las tres personas fueron bajados en horas de la noche del mismo martes hasta la comunidad de San Francisco. Doña Nora y su hijo Mario Alejandro fueron velados en la iglesia local y sepultados ayer en esa comunidad. En tanto Ledys Yorleni fue llevada por su familiares a la aldea La Gloria siempre en Olanchito, de donde era originaria.

Don Fausto no sabe qué pudo atraer el rayo que mató a su familia. Contó que los teléfonos que hay en la casa estaban guardados en ese momento, ya que no hay señal en la zona.

Recordó que solo él portaba su aparato móvil, pero que cuando comenzó a llover y a caer rayos dijo que lo apagó.