La industria del secuestro sigue imparable en el país a pesar de los golpes que la Dirección
General de Servicios Especiales de Investigación, Dgsei, ha asestado a los plagiarios.
La noche del martes, varios miembros de una banda de secuestradores integrada por hondureños y extranjeros plagió a un estudiante en un punto de la capital y se lo llevó con rumbo desconocido.
Aunque la Policía mantiene el caso en total hermetismo, se logró confirmar que en esta ocasión le tocó el turno al joven Francisco Cardona, de 22 años, que vive con sus padres en la residencial El Trapiche.
Según lo informado por la Policía, los raptores habrían dado de plazo hasta hoy para que la familia pague un millón de lempiras. El hecho se registró a eso de las diez de la noche cerca de esa colonia.
Francisco se conducía en un turismo Volvo ocre, con matrícula PAD-3038, junto a su madre Lilian Rosalina Cardona y la joven Karla Patricia Cardona. Fueron interceptados por los maleantes que andaban en tres automóviles. A las dos mujeres las dejaron abandonadas en la aldea El Tizatillo.