El narcotraficante Jorge 'El Gordo' Paredes, quien purga condena en Estados Unidos, fue quien ordenó en el 2008 el asesinato del venezolano ex asesor de varios ministros de gobernación guatemaltecos, según una hipótesis presentada el miércoles por el jefe de una comisión de Naciones Unidas.
'Jorge Mario Paredes, líder de una de las familias guatemaltecas del narcotráfico... ordena que se cometa el asesinato (a) las personas que se dedican a esto', dijo el jefe de la Comisión Internacional Contra la Impunidad, CICIG, Carlos Castresana.
Además, Castresana sostuvo que la persona que proporcionó a los sicarios la información para perpetrar el asesinato fue María del Rosario Melgar Martínez, la asistente de Rivera y persona de su máxima confianza, a quien la CICIG le descubrió cuentas en las Bahamas por más de 100.000 dólares. Melgar Martínez es acusada por la CICIG de participar en el crimen y se encuentra prófuga.
Por el asesinato de Rivera hay cinco sospechosos detenidos y otros cinco están prófugos. El líder de la banda, Jorge Paredes, fue detenido en Honduras en mayo del 2008 y extraditado a Estados Unidos, donde cumple una condena de 31 años por tráfico de drogas.
Entre los detenidos por el crimen está Santiago Sis García, un oficial de la Policía Nacional Civil guatemalteca.
Castresana dejará la dirección de la CICIG la semana próxima, cuando sea sucedido por el costarricense Francisco Dall'Anese. Castresana renunció al cargo a principios de mes luego que un periodista local le acusara de tener una relación sentimental con una miembro de su equipo de trabajo, cosa que el comisionado negó al momento de su dimisión.
Rivera fungió como asesor en materia de secuestros durante todos los gobiernos desde el presidente Alvaro Arzú (1996-2000) debido a su experiencia en el tema y a la reputación de la que gozaba en el sector empresarial guatemalteco. El asesor, de origen venezolano, sirvió como mediador e investigador en secuestros de miembros de acaudaladas familias del país a finales de los años 90.
Rivera llegó a Guatemala en 1997, en medio de una oleada de secuestros en la que se llegó a contabilizar más de mil plagiados en un país de entonces ocho millones de habitantes. Antes de eso, estuvo en El Salvador asesorando al gobierno en temas de seguridad.
Es por su papel como asesor en temas de secuestros que la CICIG cree que Paredes habría mandado matar a Rivera ya que este no pudo resolver el plagio de uno de los hijos adolescentes de Paredes y por ello se habría suscitado una venganza.