El insistente llanto de un recién nacido, abandonado por su madre en el techo de una vivienda, lo salvó de la muerte.
El conmovedor hecho ocurrió la madrugada de ayer en la colonia La Travesía de la capital.
Los vecinos encontraron a la criatura envuelta en una bolsa plástica e inmediatamente avisaron a la Policía, la que lo llevó al hospital Materno Infantil.
“Llegó muy frío y estaba sucio, por lo que de inmediato lo bañamos y lo colocamos en la incubadora para que recuperara el calor”, dijo una de las enfermeras. Gracias a la ayuda de otra madre que se encuentra en la sala junto a su hijo, el pequeño recibió ropa para vestirlo y un gorro.
También recibió leche y un pepe que le donó uno de los médicos. El estado de salud del infante es óptimo y luego de estabilizarlo será trasladado a la sala de recién nacidos, con la finalidad de poder ofrecerle los cuidados que necesita.
En el tiempo que permanezca en el área de pacientes graves recibirá el cariño de las enfermeras que se han encargado de consentirlo monitorear su evolución. La Policía empezó la investigación para encontrar a la desnaturalizada madre.