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Las cámaras ayudaron a capturar a presuntos asesinos de Rick Kolinsky

La Policía detuvo a dos sospechosos de la muerte del hotelero, quien era socio del hotel Infinity Bay. Ambos eran empleados del complejo. Uno era gerente de bebidas y alimentos

Roatán, Islas de la Bahía.

Las grabaciones de las cámaras de vigilancia fueron fundamentales para dar con la ubicación de dos presuntos asesinos del empresario estadounidense radicado en Roatán, Rick Kolinsky.

Los detenidos son Luvis Manuel Nolasco Oviedo (de 34 años), de oficio electricista, y Andrés Alberto Alvarado Chandía (de 35), originarios de Francisco Morazán y residentes en Sprint Garden, donde fueron apresados la mañana de ayer viernes.

Durante la investigación se estableció que Alvarado Chandía es considerado como autor intelectual y Nolasco un cómplice.

Cabe destacar que los dos eran empleados del complejo hotelero Infinity Bay de Roatán, del cual el ahora occiso era socio.

Andrés Alvarado se desempeñaba como gerente de bebidas y alimentos del Infinity y Luvis Nolasco en el área de mantenimiento de electricidad.

El crimen contra el reconocido empresario Kolinsky se registró el pasado 14 de octubre mientras se encontraba departiendo con un amigo en un restaurante frente al mar en la zona turística de West End.

Al momento que se retiraba del lugar, aproximadamente a las 7:30 pm y se aprestaba a subirse a su vehículo varios hombres armados lo interceptaron y le dispararon. El acompañante de Kolinsky resultó ileso mientras él fue llevado a una clínica privada donde fue declarado muerto al llegar.

“Las investigaciones arrojaron que las cámaras de vigilancia y seguimiento del local y de otros lados, identificaron tres vehículos en que se conducían los sujetos. Se observó que tras cometer el hecho los carros fueron a Coxen Hole, Flores Bay y otros sitios de la isla. Luego se dio con el paradero de dichos vehículos y los detenidos”, apuntó el clase Hernández, vocero policial de la Policía de Roatán.

Evidencias

La Policía les decomisó evidencias que los relacionan con el homicidio de Rick Kolinsky. Un DVR que se encontraba enterrado para ocultar la evidencia. También los tres carros en los que se conducían los sicarios la noche del crimen, según la Policía. Uno marca Kia Picanto color gris, el cual había sido modificado para no ser localizado, un segundo marca Mazda BT50 color rojo, utilizado para realizar las vigilancias antes del hecho y un Nissan Frontier gris.

“Este fue un trabajo arduo de un equipo multidisciplinario conformado por investigadores de la Dirección Policial de Investigaciones, Dipol, Atic y fiscales con el fin de dar respuesta al crimen contra el señor Kolinsky”, manifestó el comisario Carlos Mejía, jefe policial en Roatán. En cuanto a las razones que llevaron a los empleados a quitarle la vida a su jefe, el jerarca policial dijo que “hasta ahora podemos decir que el crimen fue por problemas personales”.

La Policía busca a más involucrados en el crimen. La Fiscalía Especial de Delitos contra la Vida remitirá a los juzgados penales a los acusados de asesinato y asesinato en su grado de ejecución de tentativa acabada.