15/04/2024
12:48 AM

Jovencita que murió en riña de barras soñaba con ser azafata

Keiry Gricel García cumpliría 15 años en junio próximo. Era aficionada al Real España, por lo que acudía a eventos deportivos junto a su papá de forma frecuente.

San Pedro Sula

Los sueños e ilusiones de Keiry Gricel García Baide (de 14 años) se apagaron la noche del jueves tras recibir un disparo mortal en el cuello que la mató casi de inmediato.

Lo que sería un momento de diversión entre padre e hija terminó en una tragedia a las afueras del estadio Olímpico, cuando se jugaba el Marathón-Real España, que ahora enluta a una familia entera que clama por justicia.

A su corta edad, Keiry tenía muy claro lo que deseaba para su vida; soñaba con ser azafata y empresaria, ambas aspiraciones eran impulsadas por el ejemplo que miraba en sus padres.

“Como yo soy motorista, ella me miraba y me decía que quería viajar como yo, que quería ser azafata y trabajar en líneas aéreas. También decía que ayudaría a su mamá para que creciera con su negocio de ferretería”, expresó Jairo García, padre de Keiry.

La adolescente cumpliría 15 años el 13 de junio, lo que le causaba mucha emoción porque anhelaba tener su celebración como cualquier pequeña de su edad.

" Los directivos de los equipos son quienes tienen que desarticular los grupos de barras. "

Dentro de pocos días iniciaría el tercero de ciclo en el instituto Victoria de la colonia La Pradera, sureste de San Pedro Sula, comunidad en la que nació y vivió junto con sus tres hermanos y padres.

Al ser la mayor siempre sintió la responsabilidad de cuidar de sus hermanitos mientras sus papás trabajaban.La joven compartía su tiempo entre los estudios y ayudar a su madre en su ferretería.

María Callejas, abuela paterna de Keiry, relató con lágrimas que su nieta era la luz de sus hogares, una niña que definió como alegre, inteligente, cariñosa y responsable.

Doña María dice que pidió a su hijo y nieta no asistir al estadio el jueves, lamentablemente la afición por su equipo hizo que no la escucharan.

Desde pequeña, Keiry García mostró afición por el fútbol, regularmente visitaba el estadio con su padre. Se dedicaba a estudiar y ayudar a sus padres con sus negocios y el cuidado de sus hermanos.

El hecho

Eran alrededor de las 7:30 pm cuando Keiry y su padre intentaron ingresar al estadio Olímpico para presenciar el encuentro entre Marathón y el Real España, equipo del que eran seguidores. Luego de no lograr entrar porque en ese momento comenzó la riña en el estadio, ambos se fueron hacia el carro en el que se transportaban, y minutos después se escucharon varias detonaciones de bala.

“Yo la abracé cuando comenzó la tirazón. De repente escucho que me dice ‘papi, papi’. Le miré el disparo en el cuello y empecé a tratar de mantenerla viva. La subí al carro y le iba dando respiración boca a boca; le pegaba en su cara, pero cuando llegamos al hospital ya no tenía signos vitales”, recordó entre llantos el padre de la jovencita. Dijo que siempre recordará a su hija como su mejor amiga, confidente y consejera.

José Hernández, comisionado de la Policía, informó que ya asignaron a un equipo especial para que trabaje en la investigación del caso. En los próximos días citarán al padre de la menor para que relate su versión de los hechos con el fin de dar con el o los responsables del homicidio de la menor.

La pelea entre las barras comenzó porque ingresó afición del Real España al estadio luego de burlar la seguridad, ya que estaba prohibida la presencia de la afición aurinegra debido a los protocolos de seguridad de los partidos de alto riesgo.

Su familia lamentó la pérdida de la pequeña, quien fue velada ayer en la funeraria Príncipe de Paz y su entierro será hoy a las 3:00 pm en el cementerio La Resurrección.