San Pedro Sula.

De enero a septiembre de este año, cinco abogados han sido asesinados en distintas ciudades del país, dos de ellos en la capital industrial.

En enero le quitaron la vida de forma violenta Oswaldo Luján, en Tela, Atlántida, luego en marzo fueron ultimados el juez de paz de Iriona Colón, Lenín Castañeda, y el abogado José Nicolás Bernárdez. Las otras víctimas son Dilmer Eleuterio Reyes y Rafael Alberto Paredes Paz, asesinados esta semana en San Pedro Sula.

Un informe emitido por el Comisionado Nacional de los Derechos Humanos (Conadeh) reveló que en Honduras unos 81 profesionales del Derecho han perdido la vida en circunstancias violentas en los últimos 56 meses (2010 a la fecha).

Hechos violentos en 2013

Durante 2013, el Conadeh registró 29 hechos violentos contra abogados, con un saldo de 33 víctimas, de las cuales 24 perdieron la vida y nueve resultaron heridas. El informe detalla que de las 24 personas muertas, 21 eran profesionales del Derecho, siendo 19 hombres, dos mujeres y tres personas no relacionadas con la profesión que se encontraban en el lugar adonde ocurrió el hecho.

De las nueve personas que resultaron heridas, seis eran abogados, un empleado de un bufete jurídico, así como la madre y la hija de una jurista. Entre las víctimas de 2013 figuran un juez de un tribunal de sentencia, un fiscal del Ministerio Público, dos exjueces, dos excandidatos a regidores, uno por el Partido Libertad y Refundación (Libre) y el otro por el Partido Liberal.

Los victimados profesionales del Derecho se desempeñaban en las áreas laboral, civil y penal. Según las estadísticas, seis togados tenían bufete privado, un era asesor de una empresa privada, otro daba asesoría en una institución del Gobierno.

Además, en el informe del Conadeh figuran un jurista que fue candidato a alcalde por el Partido Anticorrupción (PAC) y un pasante de la carrera de Derecho. Los registros del Conadeh indican que entre 2010 y septiembre de 2014, 10 de los 18 departamentos del país han sido escenarios de hechos sangrientos e los que perdieron la vida 81 miembros del gremio de abogados.

Finalmente se establece en el documento que 73 víctimas, que representan el 90%, fueron ultimadas con armas de fuego, cuatro por asfixia por estrangulamiento, tres por arma blanca y uno por un supuesto suicidio.

Impunidad

Roberto Herrera Cáceres, titular del Conadeh, condenó los hechos violentos y exhortó a las autoridades encargadas de la seguridad en el país a investigar para evitar que se sumen a la larga lista de impunidad que hay en el país.

Ramón Barrios, exjuez del Tribunal de Sentencia de San Pedro Sula, lamentó que los abogados fallecidos han sido víctimas de la violencia que impera en el país. “Es lamentable que con los gremios de los abogados y de los periodistas se esté ensañando la ola de violencia. Lo que indica la literatura es que cuando en una sociedad están matando periodistas y abogados se está atentando contra la libertad de la comunicación y contra la defensa de los derechos de la sociedad”, manifestó el togado.

El profesional del Derecho añadió que en Honduras sigue imperando la impunidad, ya que la mayoría de los casos de muertes de abogados siguen sin resolverse. “Las pocas veces que se ha condenado a alguien, la sociedad quiere saber por qué se mató a esa personas porque si no se atenta contra la dignidad del abogado muerto y queda lamentablemente una nebulosa de la típica frase a saber en qué andaba”, comentó el catedrático universitario. Barrios dijo que hay temor en el gremio, ya que el Colegio de Abogados no presiona al Estado para que dé una respuesta por estos crímenes. “Lamentablemente en Honduras no hay investigación, nos quedamos con la hipótesis y eso lo que crea es impunidad y como la hipótesis no es descartada tenemos que afirmar que nos están matando por el ejercicio de nuestra profesión”, expresó el exjuez.

“Exigimos al Colegio de Abogados que presione al Estado para que los casos sean investigados y resueltos y que digan las causas por qué los mataron”, puntualizó el jurista.