Tegucigalpa. Agentes de la Policía Nacional de Honduras capturaron a un sujeto vinculado al secuestro y posterior asesinato de Ricardo Ernesto Maduro Andrews, hijo del expresidente hondureño Ricardo Maduro Joest.
Según el reporte de las autoridades, el detenido forma parte de la temida banda delictiva conocida como "Los Bustillos".
El crimen que conmocionó a la sociedad hondureña ocurrió el 23 de abril de 1997 en la ciudad de San Pedro Sula. En aquel momento, la agrupación criminal interceptó y raptó al joven empresario, exigiendo un rescate de tres millones de lempiras para liberarlo con vida.
Sin embargo, la víctima fue asesinada por sus captores. El cadáver del joven fue hallado en el sector de Ticamaya, cerca de la carretera entre San Pedro Sula y Choloma. Este suceso desencadenó una de las investigaciones policiales y judiciales más mediáticas de la época.
Por este suceso ya fueron juzgados y procesados previamente varios integrantes de la misma estructura criminal. A pesar del tiempo transcurrido desde el crimen, las autoridades mantuvieron abiertas las líneas de investigación hasta dar con la ubicación y posterior arresto del sospechoso en la capital.
Un hecho que marcó la historia política y social del país
El trágico secuestro y asesinato de Ricardo Ernesto Maduro Andrews dejó una huella imborrable en la historia contemporánea de Honduras.
El impacto social y el dolor personal motivaron a su padre, Ricardo Maduro Joest, a involucrarse activamente en la política nacional con un fuerte discurso centrado en el combate a la delincuencia, la cero tolerancia a la criminalidad y la seguridad ciudadana.
Impulsado por esta causa y con una plataforma de "cero tolerancia" a la delincuencia, Maduro llegó a la presidencia de la República para el período 2002-2006, impulsando reformas legales y un despliegue de operativos policiales y militares para frenar a las bandas de secuestradores y grupos organizados que azotaban al territorio nacional.