El crimen que marcó al expresidente Ricardo Maduro: así fue el secuestro y asesinato de su hijo
Ricardo Ernesto Maduro Andreu tenía 25 años cuando fue interceptado y privado de su libertad en San Pedro Sula
- Actualizado: 09 de septiembre de 2026 a las 14:53 -
Ricardo Ernesto Maduro Andreu, hijo del expresidente hondureño Ricardo Maduro Joest, tenía 25 años cuando fue secuestrado y asesinado en abril de 1997, en uno de los casos criminales que más conmocionó a Honduras a finales de la década de los 90´s.
El joven estaba vinculado a los negocios de su familia y administraba uno de los supermercados propiedad de los Maduro en San Pedro Sula, donde desarrollaba sus actividades empresariales antes de ser víctima del ataque.
El hecho ocurrió el 23 de abril de 1997, cuando Ricardo Ernesto se movilizaba por San Pedro Sula y fue interceptado por un grupo de hombres armados. Durante el ataque, los delincuentes dispararon contra el vehículo en el que viajaba.
El joven fue privado de su libertad durante el violento asalto. Las primeras informaciones indicaron que los delincuentes pretendían obtener dinero de la familia a cambio de su liberación.
Tras el secuestro, los captores realizaron llamadas para exigir un rescate. Según los registros históricos, la Policía llegó a señalar que la cantidad solicitada rondaba los tres millones de lempiras.
Mientras la familia esperaba noticias sobre su paradero, las autoridades iniciaron las investigaciones y operativos para tratar de localizar al joven y establecer quiénes estaban detrás del secuestro.
Sin embargo, aproximadamente 48 horas después del rapto, las autoridades recibieron información sobre el hallazgo del cuerpo de un hombre en una zona cercana a San Pedro Sula.
El cadáver fue localizado en el sector de Ticamaya, entre matorrales y a unos 200 metros de la carretera que comunica San Pedro Sula con Choloma.
La Policía se desplazó hasta el lugar y confirmó que la persona encontrada era Ricardo Ernesto Maduro Andreu. Su padre y otros familiares participaron en el reconocimiento del cuerpo.
Los informes policiales señalaron que el joven presentaba al menos una herida de arma de fuego en la cabeza. Las autoridades consideraron que había sido ejecutado por sus captores.
Una de las hipótesis que surgió durante las investigaciones fue que Ricardo Ernesto pudo haber resultado gravemente herido durante el ataque inicial al vehículo. Algunos reportes señalaron que los delincuentes habrían disparado contra quienes se encontraban en el automotor.
Los investigadores determinaron que el asesinato del hijo de Ricardo Maduro habría ocurrido el mismo día del secuestro. A pesar de ello, los captores continuaron realizando exigencias económicas a la familia, mientras mantenían la apariencia de que el joven permanecía con vida.
El crimen provocó una fuerte reacción en Honduras y convirtió a Ricardo Maduro, quien en ese momento todavía no era presidente, en una de las figuras más visibles de las víctimas de la creciente violencia y los secuestros que afectaban al país.
Por el caso fueron procesados varios integrantes de la banda de los Bustillo Padilla. Años después, Efraín Ordóñez y otro hombre identificado con el alias de “El Carnicero” fueron condenados por su participación en el asesinato.
Santos Neptaly Bustillo Padilla, señalado como cabecilla de la banda, también fue acusado de participar en el secuestro y asesinato de Ricardo Ernesto Maduro Andreu. En 2018 fue recapturado en Olanchito, Yoro, después de haber permanecido prófugo.
La muerte de Ricardo Ernesto Maduro Andreu quedó vinculada posteriormente a la trayectoria pública de su padre. Ricardo Maduro Joest llegó a la Presidencia de Honduras entre 2002 y 2006, bajo la bandera del Partido Nacional.