Un año y medio después de haber sido secuestrado Edwin René Palacios, sus padres y hermanos recibieron noticias de un supuesto paradero. La Policía de Investigación encontró una osamenta en la aldea El Paraíso de este sector la cual podría pertenecer al joven plagiado.
Un trabajo de excavación y búsqueda de los restos del quinto de los hermanos Palacios terminó ayer a las cinco de la tarde tras el hallazgo de un 99 por ciento de las partes del cadáver que, según declaraciones e investigaciones de la Policía, pertenecen a Edwin.
El descubrimiento de los restos se produjo después de que por cinco días agentes de Servicios Especiales, Dnic y del grupo de antisecuestro, Geas, cavaran más de cincuenta fosas en Sierra de Omoa, cerca de la mencionada aldea.
A las ocho y media de la mañana se logró dar con la parte de un cráneo y un poco de cabello. El esqueleto estaba enterrado en un hoyo que medía más de un metro y medio, aseguró la Policía.
Milton y Jerry Palacios llegaron al lugar de la excavación a las dos de la tarde para reconocer la ropa con la que su hermano andaba el 30 de octubre del 2007, día que lo secuestraron.
Excavación
A las once de la mañana que llegaron los agentes de inspecciones oculares, autoridades de Medicina Forense y del Ministerio Público se empezó a ensanchar la fosa donde estaban los despojos.
El subinspector de la Policía de Tránsito, Marco Antonio Alcerro, dijo que el hecho de que la tierra estaba removida en ese sitio, fue un indicio para determinar que allí era una fosa que había sido soterrada.
'Cuando cavamos la fosa menos de un metro logramos observar que había un buzo color azul y después se pudo tocar un cráneo', mencionó Alcerro.
El trabajo de excavación terminó hasta las cuatro y media de la tarde en presencia de los hermanos Milton y Jerry Palacios.
La osamenta se encontró a unos cien metros de distancia del lugar donde días anteriores se recogió una bolsa de naylon y un supuesto calcetín con indicios de sangre.
Los agentes sacaron de la fosa un buzo color azul con distintivos del club deportivo del Olimpia, una calzoneta azul, una camiseta supuestamente del mismo color, dos chumpas negras y un calcetín.
Dentro de las chumpas estaban los huesos de los brazos de la víctima, que habían sido amarrados con cabuyas.
Búsqueda e investigación
La búsqueda inició el lunes después de que la Policía tuviera información proporcionada por dos jefes de la mara 18, de que allí había sepultado el cuerpo del muchacho.
Los informantes son Elmer Alberto Orellana Dubón, 28, alias 'Baby Gato' y Alexander Armando Reyes Ferrera, 29, alias 'Mala Charra', capturados la semana anterior.
Agentes de la Policía de Investigación dijeron que cuando estos fueron detenidos en un allanamiento en la colonia La Pradera, aceptaron haber tenido participación en el secuestro de Edwin Palacios.
'Ellos nos mostraron el lugar donde estaba enterrado y afirmaron que quienes también participaron en esta muerte fueron José Rafael Reyes Gálvez, alias : 'El Spider' y otro apodado como 'El Demon', jefes de la mara 18', afirmó una fuente de la Policía de Investigación.
Las pesquisas arrojan que en el mismo sector de El Paraíso, una enfermera de nombre Suyapa, cuidaba a Edwin mientras estuvo secuestrado.
Según análisis de la Policía, el 13 de noviembre, día en que la familia Palacios pagó el rescate, los plagiarios lo mataron.
El subcomisionado Abraham Figueroa, jefe regional, dijo que los mareros capturados la semana pasada son sospechosos de tener participación en el secuestro y muerte del hermano de Wilson Palacios, jugador del Tottenham de Inglaterra.
'También están involucrados en este crimen los pandilleros de la mara 18, Sergio Canales alias 'El Conejo', actualmente preso, y Sergio Murillo quien está muerto. Este último participó en el secuestro de dos niños en La Lima', aseveró el subcomisionado Figueroa.
ADN dirá si es Edwin
El médico forense Oslin Zúniga dijo que para quedar en un cien por ciento seguro que la osamenta es de Edwin hay que enviar a El Salvador el ADN de los padres y hacer otros exámenes para descartar las hipótesis.
'El cráneo que se encontró presentaba un orificio en el lado izquierdo el cual será investigado para ver si se trata de una perforación de bala. También presentaba una quebradura cerca del hombro. La osamenta se logró recuperar en un noventa y nueve por ciento', informó Zúniga.
El forense afirmó que el cadáver del ahora occiso medía 1.87 metros aproximadamente.
Zúniga también explicó que por la forma como fueron encontrados los supuestos restos de Edwin Palacios, éste quedó soterrado en una posición fetal. 'Según la dinámica, primero hicieron la fosa, le dispararon en la cabeza y después el cuerpo cayó al hoyo quedando de lado', explicó Oslin Zúniga, médico forense.
Todavía hay esperanzas
Milton Palacios dijo que no puede asegurar que los restos encontrados sean de su hermano, pero que tampoco lo descarta.
'El día que mi hermano fue secuestrado andaba un buzo y camisa blanca. La ropa que se encontró no pareciera que fuera de él, pero lo que va a descartar toda hipótesis van a ser los exámenes', mencionó.
Edwin seguía los pasos de sus hermanos
Edwin René Palacios es el quinto e hijo menor del hogar de la dinastía de los Palacios formado por don Eulogio Palacios y doña Orfilia Cacho, originarios de Sangrelaya, Colón, pero residentes de La Ceiba. Tenía 14 años de edad cuando fue secuestrado.
Edwin, al igual que sus hermanos mayores Milton, Jerry, Wilson y Jhonny, quienes juegan en el Marathón, Tottenham de Inglaterra y Olimpia, respectivamente, era entrenado por su padre en el equipo Las Mercedes. Don Eulogio en algunas ocasiones manifestó que el joven tenía un gran futuro y que si el infortunio no lo hubiera tocado hubiera triunfado como Wilson, Jhonny y sus otros hermanos.
Muchos que a su pequeña edad lo miraron jugar lo definen como un joven que tenía mucho talento.
Violencia en Honduras está fuera de control
Las muertes violentas y, en especial, los homicidios se han incrementado en los últimos años. El aumento ha sido de manera proporcional al número de policías, igual que al presupuesto de la Secretaría de Seguridad.
Para el caso, informes del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo , Pnud, y del Observatorio de la Violencia establecen que en 2004 se registraron 4,422 muertes, de las cuales 2,155 fueron homicidios. En 2005, las muertes apenas se incrementaron en 63 personas fallecidas, es decir que el total fue de 4,485. Los homicidios sumaron 2,417.
El siguiente año, es decir en 2006, la violencia incrementó y se registraron 4,736 personas fallecidas, de las cuales 3,018 fueron reportados como homicidios por parte de las autoridades policiales.
La violencia y la criminalidad tuvieron un gran repunte a partir de 2007, ya que la incidencia delictiva dejó como resultado 5,788 muertos de manera violenta. De estos, 3,574 fueron homicidios, según establece el informe. Para 2008, las cifras de los decesos de manera violenta se dispararon considerablemente porque 7,235 hondureños murieron violentamente, donde los homicidios aumentaron en un 25 por ciento con relación al año 2007.