Tras permanecer casi un mes privada de libertad, una joven fue encontrada finalmente la noche del martes, lamentablemente sin vida en una colonia del noreste sampedrano.
La víctima que fue secuestrada el 13 de marzo por seis individuos en dos vehículos pasó varios días en cautiverio hasta el día de su muerte.
La fallecida tenía 22 años de edad y respondía al nombre de Jennifer Isaula Mead, quien era originaria de esta ciudad y residente en la colonia Montefresco.
Secuestro
Según el informe de la Policía, Isaula Mead regresaba del negocio familiar que administraba el sábado 13 de marzo del presente año, cuando a unas cuadras de su residencia seis sujetos a bordo de dos vehículos; uno marca Toyota Camry dorado y el otro modelo Corolla gris, la secuestraron.
El rapto aconteció alrededor de las siete de la noche y cuatro horas después los delincuentes se comunicaron con los familiares de Isaula, con la finalidad de exigir una alta cantidad de dinero por la liberación de la víctima y así iniciar una negociación.
Hallazgo
Las autoridades policiales fueron alertadas de que un automóvil tipo camioneta gris, marca Nissan XTerra, circulaba minutos antes del asesinato en las cercanías de la escena del crimen.
“Se deben hacer más análisis en torno al caso, pues los secuestradores no cumplieron con el trato hecho con los familiares”, expresó el vocero noroccidental de la Policía Preventiva, Juan López Róchez.
Dolientes
Una fuente allegada a la familia Isaula dijo que los familiares no quieren dar declaraciones a los medios de comunicación por el momento que sufren.
Se supo que los dolientes realizaron en dos pagos la cantidad solicitada por los captores y que aparentemente la noche del martes sería su liberación.
Además, la fuente de información mencionó que el secuestro era dirigido desde el interior de un centro penal como ha sucedido en repetidas ocasiones.
La familia Isaula Mead habría sido amenazada por los secuestradores; no obstante, la Policía de investigación ya trabaja en el caso.
Martínez llegaría hoy
La hoy desaparecida es cuñada del futbolista Mario Martínez, quien forma parte de las filas del club de fútbol belga Anderlecht de la primera división.
Al saber de la inesperada noticia, el jugador se mostró desconsolado y de acuerdo a información de aquel país, Martínez estaría llegando a tierras hondureñas hoy, procedente de Bélgica acompañando a su esposa Sandy, hermana de la difunta.
El club de fútbol ha manejado una nota de duelo, que será difundida en los medios de comunicación, así como en su página electrónica en el internet.
La mañana de ayer en Bélgica, Martínez y su esposa fueron visitados en su residencia por una trabajadora social del equipo, la brasileña Luisa DeMelo, para tratar de consolar a la pareja y ponerse a la disposición.
“A las ocho de la mañana llegué a su casa. Él lloraba en mis brazos y traté de calmarlos a él y a su esposa, quienes realmente estaban impactados por lo sucedido”, dijo Luisa DeMelo.