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En la impunidad, crimen del dirigente Mario Verdial

  • 07 febrero 2016 /

San Pedro Sula, Honduras.

Después de un año del asesinato del dirigente deportivo Mario Verdial, su motorista y otra persona, el Ministerio Público solo ha logrado sostener las acusaciones contra un policía y un mecánico que supuestamente están involucrados en los crímenes, por lo que guardan prisión.

El sábado, en el juego entre el Real España y el Marathón, le rindieron un homenaje a Verdial.

Pese a que existe un expediente amplio de la investigación, ni la Dirección Policial de Investigación (DPI) ni la Agencia Técnica de Investigación Criminal (Atic), que hicieron diligencias en el caso, han logrado establecer un motivo claro y tampoco los hechores materiales ni intelectuales.

Crimen

Verdial murió el 5 de febrero de 2015, cuando su vehículo, conducido por el motorista Omar Rich, sufrió un ataque de presuntos mareros que se bajaron de tres carros y les dispararon con AK-47.

En el hecho criminal, que se produjo en la carretera que de Villanueva conduce a San Pedro Sula, en el desvío a la aldea El Calán, también murió Carlos Geovany Palencia, conductor de un mototaxi alcanzado por las balas.

Por el delito de asesinato guardan prisión el policía Alonso Vásquez Carrillo, quien era jefe de la posta de la colonia El Kilómetro, Villanueva, y el mecánico de un taller de mototaxis identificado como Isaías Cruz Romero. Los dos sospechosos están presos debido a las intervenciones telefónicas que hicieron las autoridades y las declaraciones de testigos protegidos que relacionan al mecánico en las cercanías de la escena del crimen. Las autoridades tenían algunos teléfonos intervenidos del grupo de antisociales que operan en El Calán, pues se dedican a las extorsiones.

Con esas investigaciones establecieron que antes del crimen de Mario Verdial hubo un cruce de llamadas entre algunos de los miembros de la mara en las que comentaron que ya le habían dado la orden a un policía que quitara un retén policial de la zona de El Calán. El 5 de febrero cuando asesinaron a las tres personas, las comunicaciones con el policía Carrillo continuaron e incluso en los días siguientes. Para la Fiscalía, aunque el policía no participó de forma directa en el crimen, hubo colaboración para la ejecución del hecho.