13/08/2022
02:14 AM

Más noticias

Embaraza a su hija de 9 años

Su carita refleja aún la inocencia que le arrebataron, la ternura e ingenuidad que su propio padre arrancó de raíz. Tiene nueve años y está por traer una vida al mundo, de quien se convertirá en hermana y madre a la vez.

Su carita refleja aún la inocencia que le arrebataron, la ternura e ingenuidad que su propio padre arrancó de raíz. Tiene nueve años y está por traer una vida al mundo, de quien se convertirá en hermana y madre a la vez.

Su progenitor también se convirtió en su verdugo: un hombre sin alma que abusó sexualmente de ella.

Repudiable

Esta indignante historia comenzó en la aldea Campo de Aviación, de La Esperanza, Intibucá, de donde es originaria la menor.

Según las investigaciones, la pequeña comenzó a ser abusada sexualmente por su padre Andrés Gabriel, 56, desde que tenía 6 años.

El abuso salió a la luz cuando la niña le contó a su madre lo que su papá le hacía; sin embargo, la mujer no le creyó y la emprendió a golpes contra la criatura y ésta debió ser hospitalizada en un centro asistencial de La Esperanza.

Los médicos, al detectar el estado de embarazo de la menor, interpusieron la denuncia correspondiente ante la Fiscalía, que remitió al Instituto Hondureño de la Niñez y la Familia, Ihnfa, a la menor y denunciaron al agresor, quien actualmente está tras las rejas.

Familia solidaria

La pequeña está bajo custodia del centro regional del Ihnfa de Comayagua. “El caso fue descubierto hace un mes, nos enteramos porque la niña fue golpeada por su madre, y al llevarla al hospital de La Esperanza, las enfermeras notificaron a la Fiscalía; así se llegó a la captura de Andrés Gabriel, quien es el padre biológico de la niña”, relató Mayra Bustillo, directora regional del Ihnfa.

Según las declaraciones del aberrado sexual, la relaciones con su hija eran de mutuo consentimiento. Según Bustillo, la madre de la menor manipuló a la niña para que dijera que tenía 13 años y que Andrés Gabriel era su padrastro.

“La mamá de la menor es responsable, pero la ley la favorece y no se le puede acusar de complicidad, incluso en la casa hay dos niñas más y posiblemente también han sido abusadas”, apuntó la directora regional del Ihnfa.

“Yo le pido a las autoridades de la Corte Suprema de Justicia y del Congreso Nacional que reformen las leyes sobre estos castigos, que deben ser por igual, hechor y consentidor tienen que pagar la misma pena; en este caso no sólo al papá, también la madre tiene una responsabilidad. Casos como éstos se ven a diario; éste trascendió porque la niña salió embarazada”, agregó.

Héctor Chaín, director del hospital Santa Teresa de Comayagua, uno de los médicos que atienden a la menor, explicó que el embarazo es de 32 semanas.

“Hemos observado a la niña, le practicamos un ultrasonido y todo está en perfecto estado, pero, como es una niña, su pelvis es muy pequeña y será necesario practicarle una cesárea para que pueda dar a luz”, dijo a La Prensa.

/var/www/vhosts/laprensahn.com/httpdocs/imagenes/fotos/2007/interiores/10029.jpg

La menor está en las últimas semanas de su embarazo.

Se espera que dentro de tres semanas la pequeña dé a luz a su bebé, que según los ultrasonidos será una niña.

“El bebé se halla en perfecto estado, no tiene ningún problema, esperamos que todo salga bien, incluso ella lo podrá amamantar”, señaló el galeno.

Los médicos aún no se explican cómo una niña de su edad pudo quedar embarazada, “nunca menstruó, a esa edad supuestamente no debe haber óvulos para que haya una concepción. Estas cosas no se pueden explicar, no se sabe cómo hubo una ovulación y salió embarazada. Sus órganos son de niña, su útero no está preparado para el embarazo, es un útero frágil y pequeño, pero su salud es estable”, aclaró Chaín.

Apoyo

La pequeña vive con una familia solidaria y está recibiendo tratamiento psicológico. La menor dará a luz en el hospital Santa Teresa.

“Necesito ayuda para mantener a mi bebé”

Tegucigalpa. Acariciando su abultado vientre de 32 semanas de embarazo, relata que quiere que le regalen ropa y juguetes para su bebé, “es que voy a tener una niña y se va a llamar Cindy Alejandra”, dice con palabras que hacen estremecer el alma.

¿Cómo estás, princesita?

Bien...

¿Y fuiste a la escuela?

No, no me gusta.

¿Por qué, mi reina?

(Silencio).

¿Y qué te gusta hacer?

Cocinar y lavar...

¿Y qué comida sabés hacer?

Sólo moler... echar bastantes tortillas.

¿Vas a tener un bebé, mi reina?

Sí...

Qué nombre tan bonito, ¿por qué le vas a poner así?

Porque sí...

¿Y quién va a cuidar a la bebé?

Yo, yo la voy a cuidar, la voy a bañar y la voy a cambiar...

¿Y quisieras que tu hijita sí estudiara?

Sí, quiero que sea doctora.

¿Y qué vas a hacer con la bebita cuando nazca?

Yo la voy a cuidar, voy a lavar ajeno para mantenerla y mandarla a la escuela...

Tierna y ¿qué tenés para tu hijita?

Nada, la gente me regala cosas, pero no tengo ropa ni juguetes.

¿Es cierto que todos los días le orás a Dios y a la Virgen?

Sí, le pido a la virgencita que me ayude y que ni la bebé ni yo suframos más...