Las autoridades judiciales dictaron este miércoles auto de formal procesamiento con la medida cautelar de prisión preventiva contra los dos primeros sospechosos señalados de participar en el asesinato de cinco agentes de la extinta Dirección Policial Anti Maras y Pandillas Contra el Crimen Organizado (Dipampco).
La resolución fue obtenida por la Fiscalía Especial de Delitos Contra la Vida (FEDCV) de la Regional del Norte durante la audiencia inicial celebrada en el Juzgado Penal con Competencia Nacional en Materia de Criminalidad Organizada, Medio Ambiente y Corrupción, donde el Ministerio Público presentó los elementos de prueba recabados durante la investigación.
Los procesados son Jefry Josseth Guardado Herrera y Elí Nahúm Guerra, quienes fueron entregados recientemente por las autoridades de Guatemala a las fuerzas de seguridad hondureñas en el marco de las diligencias relacionadas con el caso.
Jefry Guardado fue entregado el pasado 28 de mayo en la aduana de Corinto, Omoa, Cortés. Tras su recepción por parte de las autoridades hondureñas, fue trasladado bajo custodia al Ministerio Público en San Pedro Sula para continuar con el proceso judicial correspondiente.
Por su parte, Elí Nahúm Guerra fue entregado el 26 de mayo en la frontera entre Honduras y Guatemala. Al momento de su captura presentaba una herida en la cabeza y permanecía hospitalizado en Puerto Barrios, Izabal, cuando fue localizado por las autoridades guatemaltecas.
Ambos son investigados por su presunta participación en los hechos violentos ocurridos en el sector fronterizo de Corinto, donde murieron cinco miembros de la Policía Nacional durante un enfrentamiento con integrantes de una estructura criminal.
Las víctimas fueron identificadas como el subcomisario Lester Josué Amador Herrera y los agentes Dailin Francisco Elvir Quintanilla, Leonel Alejandro Valdez Núñez, Nels Makley Eguigure Benavides y Emerson Josué Canales Fúnez.
De acuerdo con la Secretaría de Seguridad, el ataque fue perpetrado por integrantes de la estructura criminal conocida como “Los Argueta”, organización señalada como responsable del asesinato de los cinco funcionarios policiales.
Tras el crimen, varios integrantes de la estructura huyeron hacia territorio guatemalteco. Las investigaciones permitieron identificar como principal líder del grupo a Heber Noé Argueta, hondureño residente en Corinto, Omoa, quien es señalado por las autoridades como uno de los principales objetivos de la investigación.
Según informes de unidades antidrogas, “Los Argueta” es una organización criminal que opera desde hace años en la zona fronteriza entre Honduras y Guatemala, donde presuntamente mantiene actividades relacionadas con narcotráfico, tráfico y trata de personas, contrabando de mercancías y armas, aprovechando su influencia en el corredor fronterizo de Corinto.