Más noticias

Con 500 nuevos elementos contará la Policía Militar

Actualmente más de mil militares dan seguridad en los puntos conflictivos de la zona norte.

San Pedro Sula, Honduras.

El funcionamiento de la Policía Militar ha sido fundamental para el combate a la delincuencia, en operaciones como la desarticulación del crimen organizado y bandas comunes.

Ya son más de 11 meses que los militares salieron a las calles, anteriormente permanecían en los batallones, pero después de un proceso de capacitación han sido adaptados a la seguridad policial.

José Coello, vocero de la Policía Militar en la zona norte, dijo que trabajan en la formación de otros 500 policías militares que saldrán este mes del Segundo Batallón de Artillería de Pinalejo, Quimistán.

El nuevo personal está orientado en la parte académica con clases de derechos humanos, reglamentos militares y otro campo en el manejo de operativos. A nivel nacional han egresado cuatro promociones distribuidos en las zonas con mayor conflicto delincuencial.

Solo en la zona norte hay dispersos más de mil policías militares, la mayoría asignados en zonas de alta incidencia a la violencia como los sectores Chamelecón, Rivera Hernández, Choloma y otros puntos del Valle de Sula.

Operación

La Policía Militar para tener éxito ha basado sus operaciones en diferentes fases como la preparación, intervención, dominación y la estabilización de las zonas conflictivas.

“Nuestros equipos han estado al frente de operativos contra el narcotráfico en diferentes partes del país y la lucha continúa”, expresó el militar.

Para dar un mejor servicio a la ciudadanía el Gobierno con fondos de la Tasa de Seguridad, ha hecho remodelaciones a las instalaciones de la Fuerza de Seguridad Interinstitucional Nacional (Fusina).

Apoyo

La Policía Militar también ha tomado el mando en la seguridad en el hospital Mario Rivas y la Gran Terminal Metropolitana, donde los militares han logrado detener a personas que han ingresado a San Pedro con armas y drogas.

Hugo Maldonado, vicepresidente del Comité para la Defensa de los Derechos Humanos (Codeh), dijo que los militares en las calles dejan mucho que desear y no encajan en una política de desarrollo en favor del país.