Tegucigalpa, Honduras.
Su rostro apareció en todos los medios de comunicación del país y su nombre es mencionado en uno de los casos más sonados en los últimos meses.
Se trata de Olga María López Ferrufino (de 23 años).
La joven es una de las cinco personas involucradas en el caso del universitario Carlos Collier, asesinado en extrañas circunstancias este 11 de octubre mientras se desplazaba en un automóvil con sus amigos.
Los familiares de la muchacha hablaron por primera vez y revelaron que el 20 de diciembre la universitaria fue víctima de un atentado que “casi le cuesta la vida”.
La estudiante relató que fue brutalmente golpeada por una persona desconocida, justo cuando se aprestaba a recibir atención médica ayer por la tarde en una clínica privada de la capital, pues ahora debe seguir un tratamiento especial para su recuperación.
Detalló que al momento de la agresión salía de un establecimiento comercial luego de una reunión con amigos y sus acompañantes se adelantaron a traer el carro, por lo que la dejaron sola cerca de los baños del centro. Momentos después, una persona la tomó por el brazo y, llevándola contra su voluntad a un baño, comenzó a golpearla en reiteradas ocasiones. Según López, gracias a que pudo gritar, el atacante huyó del lugar dejándola semidesmayada para luego ser encontrada por sus amigos.
La universitaria recibió fuertes heridas cerca de los ojos y en los pómulos. De acuerdo con el informe médico, tendrá que hacérsele una reconstrucción ósea en un pómulo debido a la fractura que dejó la agresión. Ha perdido mucho peso a causa de las complicaciones que dejaron sus golpes también en la región mandibular.
Olga Ferrufino, madre de la jovencita, accedió a hablar tomando ciertas medidas de privacidad con el fin de evitar más represalias.
“Mi preocupación es la integridad física de mi hija y pido a las autoridades pertinentes que este caso tenga más formalidad porque he visto que en el caso en que está involucrada ella ha sido la más afectada por el hecho de ser mujer”, dijo la madre.
Explicó que a lo largo del proceso la
universitaria ha sido víctima de calumnias, insultos y hasta amenazas a su persona.
“Se han ensañado en contra de ella y lo último que tenemos es esto que casi me le quitan la vida. Creo que ya más no la pueden dañar, moralmente la tienen destruida por redes sociales y medios de comunicación. He leído de todo, pero esta vez estoy defendiendo su integridad física porque nos encontramos amenazados”, advirtió.
Pese a que tienen ciertas sospechas sobre quién podría estar detrás de las amenazas, mencionó que será por la vía legal en donde descargarán las pruebas que tienen en sus manos.
“Fue una golpiza para matarla, no para dejarla viva, y tenemos todas las pruebas en nuestras manos, es por eso que estamos poniendo la denuncia en este momento. Ha recibido amenazas directas, y nosotros nos vamos a reservar esa información, pero lo vamos a hacer con las autoridades, ella está muy delicada de salud”, expresó la señora.
La estudiante de Ingeniería Civil es pieza clave en la solución del misterio que rodea la muerte de Carlos Collier, el mismo que hasta ahora tiene una persona tras las rejas.
Su rostro apareció en todos los medios de comunicación del país y su nombre es mencionado en uno de los casos más sonados en los últimos meses.
Se trata de Olga María López Ferrufino (de 23 años).
La joven es una de las cinco personas involucradas en el caso del universitario Carlos Collier, asesinado en extrañas circunstancias este 11 de octubre mientras se desplazaba en un automóvil con sus amigos.
Los familiares de la muchacha hablaron por primera vez y revelaron que el 20 de diciembre la universitaria fue víctima de un atentado que “casi le cuesta la vida”.
La estudiante relató que fue brutalmente golpeada por una persona desconocida, justo cuando se aprestaba a recibir atención médica ayer por la tarde en una clínica privada de la capital, pues ahora debe seguir un tratamiento especial para su recuperación.
| La imagen muestra la magnitud de los golpes.
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La universitaria recibió fuertes heridas cerca de los ojos y en los pómulos. De acuerdo con el informe médico, tendrá que hacérsele una reconstrucción ósea en un pómulo debido a la fractura que dejó la agresión. Ha perdido mucho peso a causa de las complicaciones que dejaron sus golpes también en la región mandibular.
Olga Ferrufino, madre de la jovencita, accedió a hablar tomando ciertas medidas de privacidad con el fin de evitar más represalias.
“Mi preocupación es la integridad física de mi hija y pido a las autoridades pertinentes que este caso tenga más formalidad porque he visto que en el caso en que está involucrada ella ha sido la más afectada por el hecho de ser mujer”, dijo la madre.
| La joven mientras salía de recibir atención médica junto a su madre.
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“Se han ensañado en contra de ella y lo último que tenemos es esto que casi me le quitan la vida. Creo que ya más no la pueden dañar, moralmente la tienen destruida por redes sociales y medios de comunicación. He leído de todo, pero esta vez estoy defendiendo su integridad física porque nos encontramos amenazados”, advirtió.
Pese a que tienen ciertas sospechas sobre quién podría estar detrás de las amenazas, mencionó que será por la vía legal en donde descargarán las pruebas que tienen en sus manos.
“Fue una golpiza para matarla, no para dejarla viva, y tenemos todas las pruebas en nuestras manos, es por eso que estamos poniendo la denuncia en este momento. Ha recibido amenazas directas, y nosotros nos vamos a reservar esa información, pero lo vamos a hacer con las autoridades, ella está muy delicada de salud”, expresó la señora.
La estudiante de Ingeniería Civil es pieza clave en la solución del misterio que rodea la muerte de Carlos Collier, el mismo que hasta ahora tiene una persona tras las rejas.