Una madre y su hija que estaba embarazada perecieron ayer en la mañana tras ser atacadas a balazos por supuestos miembros de una pandilla en la casa de ellas en la aldea Quebrada Seca en este municipio.
El crimen ocurrió alrededor de las 6:20 de la mañana cuando varios sujetos armados ingresaron a la vivienda en forma intempestiva.
Según una de las primeras presunciones que se manejaban ayer entre los vecinos, el doble crimen obedecía al cobro del llamado impuesto de guerra, propio de las pandillas que operan en el país; pero esta versión no fue confirmada ni desvirtuada por ninguno de los familiares, quienes se abstuvieron de dar declaraciones a la prensa.
María Margoth García Santos, 40, y su hija Karen Vanessa Cardona García, de 18 años de edad, habrían muerto de manera instantánea tras recibir varios balazos, según el informe de Medicina Forense.
Las dos mujeres eran oriundas de Choloma y residentes en la colonia La Tuana de la aldea Quebrada Seca.
Las occisas serían enterradas hoy en el camposanto Amor Eterno, en el sector López Arellano.
Tenían negocio
Tomando en consideración la hipótesis del cobro del impuesto de guerra, las investigaciones se abrieron con la toma de declaraciones de los familiares, los que confirmaron que García Santos se encargaba de manejar un negocio desde hace varios años.
Dos volquetas y una fábrica de bloques eran el patrimonio familiar y se presume que la familia habría sido amenazada si no cumplía con lo requerido por los mareros.
La inspectora Lilian Ortega, de la DNIC, expresó que esa es solo una de las versiones que hay sobre el doble crimen.
“Hay varias hipótesis que surgen, pero se conocerán más detalles cuando las investigación se encaminen en la toma de declaraciones de testigos y familiares”, dijo Ortega.
Aseguró que hace unos días, la familia fue amenazada, pero no profundizó en el tema.
“Lo que sí sabemos es que eran varias personas las que llegaron a la casa, rompieron la puerta principal e ingresaron disparando hasta ultimar a las dos mujeres”, afirmó.
También expresó su pesar por la dama que estaba en estado de gestación, “pues ya tenía al menos seis meses de embarazo, según lo que Medicina Forense señaló al momento del levantamiento judicial”.