02/06/2026
01:49 PM

A balazos ultiman a dos universitarios en Tegucigalpa

El carro en que se conducían Edwin Joel Castro y Marcos Alberto Hernández no aparece

Tegucigalpa. Ultimados a balazos y amarrados de pies y manos fueron encontrados dos jóvenes estudiantes la madrugada de ayer en una calle adoquinada de la colonia Humuya, en el mismo sitio adonde el sábado apareció otro cadáver metido en bolsas.

Dolientes identificaron a las víctimas en la morgue de Medicina Forense como Edwin Joel Castro Henríquez (25), residente en la colonia Covespul, y Marcos Alberto Hernández (24), con domicilio en Altos de El Trapiche, en el mismo sector capitalino.

Hernández era estudiante de la carrera de Ingeniería en Telecomunicaciones en la Universidad Tecnológica Centroamericana (Unitec). Castro Henríquez estudiaba Lenguas Extranjeras en otro centro educativo, según revelaron algunos de sus amigos.

Los autores materiales del doble crimen se habrían llevado el carro en que se conducían las víctimas, ya que los dolientes desconocían el paradero del mismo.

Agentes de la Dirección Nacional de Investigación Criminal (DNIC) trabajan en las averiguaciones de rigor con el fin de identificar a los responsables de estas muertes.

Hallazgo de los cuerpos

Alrededor de la 1:30 de am, empleados del Ministerio Público y de la Policía reconocieron los cadáveres de dos hombres en una calle de la colonia Humuya, adonde hay dos estacionamientos de una empresa distribuidora de automóviles.

Los cuerpos inertes estaban amarrados de pies y manos, con disparos en la cabeza, así como en otras partes del cuerpo, según reveló un testigo.

En la escena del crimen, únicamente se identificó a Castro Henríquez; el otro fue ingresado como desconocido a la morgue de Medicina Forense. En horas del mediodía, familiares de las víctimas se presentaron a identificarlas a la morgue capitalina.

Amigos y vecinos de los jóvenes relataron que el sábado en horas de la mañana ellos estuvieron en una boda y que después de la celebración, alrededor de las 9:00 pm, salieron los dos en un turismo Toyota Corolla, blanco, sin dar detalles hacia dónde se dirigían.

Sospechan que fueron raptados por delincuentes para robarles el auto, pues eran jóvenes sanos, estudiosos, que no tenían problemas con nadie. Todavía en horas de la tarde, los familiares no habían logrado dar con el paradero del automóvil, por lo que presumen que el motivo del doble crimen pudo haber sido el robo del carro.