SAN PEDRO SULA

Una hora bastó para que un incendio destruyera ayer tres tiendas agropecuarias en la avenida Lempira y una bodega colindante con los negocios siniestrados adonde almacenaban muebles y camas.

A las 6:00 am, los bomberos recibieron el llamado que entre la 8 y 9 calles y la conocida avenida había un incendio.

De inmediato se desplazaron al lugar varias unidades contra incendios. Al llegar al lugar, una de las dificultades que enfrentaron los bomberos es que les llevó unos 15 minutos ingresar en los locales porque no podían abrir las cortinas de hierro de las entradas.

Mientras un grupo de bomberos luchaba por ingresar a los negocios otros rociaban agua con las mangueras sobre los techos de las tres tiendas por donde salían llamas de gran altura para evitar que el fuego se propagara a los negocios colindantes. Cuando eso sucedía, en el interior de los locales se escuchaban fuertes explosiones originadas por los químicos almacenados en los tres establecimientos.

Tras abrir las cortinas empezaron a apagar el fuego en las tres tiendas, pero en esos momentos los bomberos fueron avisados que una bodega de muebles situada en la cuarta avenida colindante con parte trasera de los agropecuarias había agarrado fuego. Un grupo de ellos se desplazó al lugar con una unidad contra incendios y luego de luchar unos minutos lograron abrir las cortinas del inmueble para ingresar a combatir las llamas.

En un inicio la gran cantidad de humo dentro del local dificultó el ingreso para que combatieran rápido el fuego. Los empleados y dueños de distribuidoras de muebles y electrodomésticos de la zona empezaron a sacar sus artículos porque temían que las llamas se propagaran a sus negocios, pero los bomberos controlaron rápido el fuego.

Las pérdidas en las tiendas agropecuarias suman más de ocho millones de lempiras, según sus dueños. El capitán de bomberos Jorge Turcios dijo que manejan varias hipótesis en cuanto al origen del siniestro y entre ellas están que “algunos químicos que están adentro pudieron originar una autoignición o un artefacto eléctrico que pudo haber quedado encendido”.

Los dueños de negocios aledaños a los locales siniestrados sacaron sus artículos porque temían que las llamas se los consumieran. La labor de los bomberos evitó que los daños fueran mayores. Fotos: Héctor Montoya Junior y José Cantarero.