Por el asesinato de maestra enfrenta de 20 a 25 años preso

El Tribunal de Sentencia declaró culpable a Augusto César Ocón por el crimen contra Sulmi Sumilda Erazo

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Augusto César Ocón Hernández se mostró tranquilo al escuchar el fallo de culpabilidad.
Augusto César Ocón Hernández se mostró tranquilo al escuchar el fallo de culpabilidad. /

San Pedro Sula, Honduras.

Para tres juezas de la sala 2 del Tribunal de Sentencia, las pruebas por el asesinato de la maestra Sulmi Sumilda Erazo fueron contundentes y declararon culpable al estudiante universitario Augusto César Ocón Hernández por el crimen.

Ayer, el Tribunal de Sentencia dio a conocer el fallo condenatorio por el delito de asesinato, por el que Ocón enfrentará de 20 a 25 años de cárcel, según el artículo 193 del Código Penal.

De acuerdo con las juezas, la Fiscalía de Delitos contra la Vida presentó pruebas contundentes con las que lograron probar que Auguto César Ocón, valiéndose de la confianza que tenía con la familia de la maestra Sulmi Sumilda Erazo, la asesinó con alevosía y ventaja.

Indicaron que debido a la confianza que tenía con la familia, pues había sido novio de una hija de la víctima, se dio cuenta de que la maestra estaba vendiendo un carro turismo blanco, el cual estaba en un taller del barrio Barandillas de San Pedro Sula.

Sin que ella supiera, Augusto César Ocón llegó el 1 de abril de 2019 a ver el carro al taller, donde fue atendido por el propietario, ante el que se identificó con el nombre de Horacio Ocón, y luego de hacer las pruebas dijo que compraría el automotor.

El 2 de abril de ese mismo año, Ocón citó en un mall de Jardines del Valle al dueño del taller, donde le dio un cheque por 50,000 lempiras, siempre a nombre de Horacio Ocón, y a cambio le fue entregado el carro blanco.

El cheque entregado por Ocón no tenía fondos, por lo que el 3 de abril el dueño del taller lo llamó, y el sujeto le dijo que le resolvería y que esperara.

Todos esos detalles fueron revelados durante el juicio con la declaración del dueño del taller, que en la sala de juicio identificó a Augusto César Ocón como el sujeto con quien había hecho trato de venta del carro.

El mismo 3 de abril a las 5:30 pm, Augusto César Ocón salió del instituto Patria de La Lima en el turismo rojo Mazda de Sulmi Sumilda Erazo y otra maestra que los acompañaba, pues iban para San Pedro Sula.

En un mall del bulevar del este, la amiga de Sulmi se bajó y ella y Ocón siguieron en el carro hasta llegar a un centro comercial de Jardines del Valle. Para probar el recorrido en el juicio, la Fiscalía presentó videos del 911.

A las 6:47 pm quedó registrado en videos de seguridad que la maestra Sulmi Sumilda y Ocón entraron al centro comercial y luego salieron con rumbo a una zona de una lotificadora cerca de Armenta, al noroeste de la ciudad. Para las juezas, Ocón iba en el carro con la maestra y la llevó hasta una zona solitaria y, cuando estaba desprevenida, le disparó en la cabeza.

Después de cometer el asesinato dejó el cuerpo en la ribera del río y condujo el vehículo de la maestra hasta Jardines del Valle, en el parqueo de una casa, donde fue captado en un video en el cual se observa cuando se baja con el bolso de la víctima y deja el carro abandonado.

Ocón caminó por el bulevar de Jardines del Valle colgando el bolso de la maestra Sulmi Sumilda Erazo.

En los videos se ve que el sujeto anda con una camisa con un monograma y en su cuello un carnet de identificación.

El arma con la que disparó fue encontrada en la casa de la mamá de Augusto César Ocón, quien era estudiante de Medicina de la Universidad Nacional del Valle de Sula. El cuerpo de la maestra fue hallado el 6 de abril, tres días después de asesinada.

La Prensa