Cuatro personas heridas tras explosión en una cohetería en Santa Bárbara

Las personas heridas en la explosión fueron trasladadas al Hospital de Occidente en Santa Rosa de Copán.

SANTA ROSA DE COPÁN.

Con quemaduras de gravedad resultaron ayer cuatro miembros de una familia al incendiarse una cohetería en la comunidad de El Naranjito, Santa Bárbara.

Se informó que dos de los quemados más graves son los hermanitos Esaú Hernández (de tres años) y Héctor Hernández (de 11).

Los otros dos quemados son las niñas Norma y Yeili Hernández, también hermanas de los dos pequeños.

A los cuatro menores los llevaron de emergencia al Hospital Regional de Occidente de Santa Rosa de Copán.

De ese centro asistencial, los cuatro hermanos fueron referidos al Centro Hondureño para Niños Quemados (Ceniq) en Tegucigalpa por la gravedad de las lesiones. A los niños los llevaron al aeropuerto Celaque de Gracias, Lempira, de donde los trasladaron en una avioneta de la Fuerza Aérea Hondureña a Tegucigalpa.

Según lo informado, el pequeño Esaú Hernández al llegar al Centro Hondureño para Niños Quemados en Tegucigalpa fue ingresado directamente en la unidad de cuidados intensivos porque es el que más grave se encuentra.

Las autoridades policiales informaron que la cohetería se incendió a eso de la 1:00 pm, cuando supuestamente las chispas de un cortocircuito provocado en la conexión de un televisor hizo que tomaran fuego unos cohetes que estaban fabricando en la casa donde residían los afectados, la cual quedó destruida por completo al explosionar la cohetería.

Según el personal médico, el niño de 11 años de edad tiene quemaduras en el 50% del cuerpo. El de tres años presenta quemaduras de tercer grado en abdomen, muslos y pierna derecha.

Conforme a datos de la Fundación de Atención a Niños Quemados (Fundaniquem), cada año un promedio de 300 menores de edad resultan afectados por quemaduras.

De estos, la mayoría ingresan por quemaduras provocadas por agua hirviendo e incendios. En el occidente del país son comunes estos accidentes, ya que allí se producen derivados de la pólvora.

La Prensa