Los ríos que bajan de los residuos sólidos que genera diariamente la ciudad se descarga indiscriminadamente y sin control en estos ríos y quebradas. Esa es la realidad de la ciudad, según la ambientalista Diana Betancur.
Por si eso fuera poco el municipio enfrenta una serie de problemas ambientales actuales y potenciales que afectan la calidad de vida y bienestar de sus habitantes, también su productividad, según la ambientalista.
Pero las invasiones, deforestaciones, incendios y la falta de implementación de un verdadero plan de manejo en El Merendón son también consideradas las grandes amenazas de este pulmón de San Pedro Sula.
El tema cae a propósito del Día Mundial de la Tierra que se celebra hoy, una fecha propicia para recordar la responsabilidad que corresponde a todos- como se expone en la Declaración de Río de 1992- de promover la armonía con la naturaleza y la Tierra a fin de alcanzar un justo equilibrio entre las necesidades económicas, sociales y ambientales de las generaciones presentes y futuras.
Por otro lado, existe una seria preocupación respecto al aprovechamiento de aguas subterráneas en el área urbana. En menos de 15 años, los niveles freáticos se han abatido y la disponibilidad de estas fuentes se encuentra en crisis.
La zona de Reserva de El Merendón y su Parque Nacional Cusuco son consideradas los patrimonios naturales más importantes de este municipio, no solo porque en ella nacen importantes fuentes de agua para abastecimiento como Armenta, El Zapotal, Río de Piedras, San Ana, La Primavera, La Puerta,
Manchaguala y otras, sino porque alberga una gran variedad de especies de flora y fauna.
El director de la División Municipal Ambiental (Dima), Rodolfo Bueso, dice que el crecimiento demográfico es lo que más ha afectado a El Merendón y el municipio.
“En El Merendón el agua no está contaminada, aunque hay algunos cultivos que todavía usan químicos, el problema allí es la tala de bosque porque se hace uso de la tierra de manera indebida. El café sin sombra es uno de los problemas”.
Indicó que en la ciudad hay contaminación en los ríos y esto se terminará con las plantas de tratamiento;
pero es importante crear conciencia que se debe alcanzar un justo equilibrio entre las necesidades económicas, sociales y ambientales de las generaciones presentes y futuras para proteger el planeta del que somos parte. El ingeniero de Dima, Rolando Díaz, coincide en que uno de los mayores problemas en El Merendón son las invasiones principalmente en la parte de San Pedro Sula. “La gente agarra para la reserva y eso la misma ley lo prohíbe”.
Díaz dice que la ciudadanía debe tener conciencia que protegiendo El Merendón cuidamos el agua.
El especialista en cuencas hidrográficas dice que este año han ocurrido seis incendios que han destruido 19 hectáreas de las 39,000 que tiene El Merendón. Al realizar el comparativo con otros años, la cantidad ha bajado pese a que apenas hay 45 personas combatiendo los incendios forestales y cuando termina la campaña quedan solo 15 hombres trabajando en campañas de reforestación y el combate de plagas forestales porque hay que monitorear el bosque de pino.
Las invasiones se están dando en este momento en La Primavera y Armenta. Preocupa porque cortan la vegetación y afectan las cuencas, según Díaz. Uno de los grandes problemas que enfrenta en este momento El Merendón es que el personal que lo vigila es poco porque desde que se concesionó el agua,
la Policía que patrullaba la zona desapareció.
Hay mucho por hacer
-coinciden los ambientalistas-,
pero de nada sirve la voluntad política sin recursos para proteger las reservas.
Retos
1. Que tomadores de decisión a nivel municipal asuman el compromiso de mejorar las condiciones ambientales del municipio y establezcan políticas y programas de protección ambiental a largo plazo, a ser implementados en forma continua.
2. Promover la ética ambiental para que nuevos proyectos se aprueben,
y apliquen medidas concretas para la protección y conservación de los recursos agua, suelo, aire y áreas ambientalmente sensibles del municipio. La corrupción con sus tentáculos también amenaza y afecta nuestros recursos naturales.
3. Crear una tasa para protección del recurso hídrico o para protección ambiental, que permita que el ente regulador ambiental disponga de recursos financieros para realizar su labor de control y protección.
4. Que el sector privado asuma seriamente su responsabilidad ambiental y social, y contribuya a proteger el ambiente. De no hacerlo, pronto sufrirán la pérdida de recursos importantes para su productividad.
5. Buscar opciones financieras para realizar en el corto plazo las inversiones en las plantas depuradoras, requiriendo que
la empresa concesionaria aporte soluciones para solventar este problema en el plazo inmediato.
6. Mejora de los controles ambientales en cuanto al manejo de basura, de aguas residuales y establecer un saneamiento de invasiones en la zona de El Merendón, con estrictos controles dentro de sus límites.
7. Implementar un programa educativo ambiental considerando el entorno del municipio para que niños y jóvenes adquieran una cultura y conciencia ambiental sobre sus recursos.
Ellos tomarán decisiones en el futuro cercano.