La decisión de la Secretaría de Educación de unir la Normal Mixta del Valle de Sula con la escuela Soledad Fernández, por no tener la primera instalaciones propias, no es del agrado de los padres de los escolares.
Desde hace dos años, en la Soledad Fernández luchan para que los estudiantes de la institución formadora de docentes abandonen las instalaciones que dicen le “pertenece a los niños de la escuela y la comunidad” del barrio Barandillas; sin embargo, sus objetivos no han podido concretarse.
Las autoridades de la Normal del Valle de Sula han estudiado más de tres opciones donde podrían reubicarse y construir sus espacios académicos sin, hasta el momento, obtener resoluciones claras y de beneficio para sus 1,200 estudiantes.
La última disposición de la Secretaría de Educación es que los normalistas no se muevan del lugar mientras otra situación no suceda en favor del colegio, es decir, que para 2014 la orden es que sigan establecidos allí y en un futuro unir ambas administraciones, debido a la baja matrícula de la Soledad Fernández.
La indignación de los padres del centro educativo ha incrementado con el tiempo debido a que, según ellos, el acuerdo de compartir instalaciones finalizaba el año anterior.
Sumado a esto, consideran que compartir los espacios físicos pone en riesgo la integridad física de sus pequeños, por lo que han recurrido a manifestaciones y reuniones para tratar de “sacar a los normalistas” del lugar.
Conflicto
Ayer lunes se reunieron por la tarde en las instalaciones de la escuela -mientras los normalistas recibían clases- para intentar hablar con las autoridades al respecto.
Finalmente lograron reunirse en las oficinas de la dirección de la Normal, pero con el pasar de los minutos el diálogo perdió la armonía para convertirse en reclamos para ambas direcciones.
“No queremos a los normalistas aquí, están exponiendo la vida de nuestros hijos. Aquí nuestros hijos corren riesgos con el tipo de personas que vienen. La Soledad Fernández nos costó mucho a los habitantes de Barandillas y no es justo que nos la quieran quitar para beneficiar intereses de otros”, dijo un airado padre de familia que pidió una reunión para exponer su malestar a la Secretaría de Educación.
Mala información
Las directoras de la escuela Normal, Sulay Garay; y Reina Mejía, de la Soledad Fernández, concordaron que los padres “no están entendiendo de manera correcta la información recibida”.
“Nosotros no queremos quitarle la escuela a los niños, solo acatamos órdenes de nuestros jefes. No entiendo cuál es el problema de ayudar a formar a hondureños. Esto es de beneficio para ambos centros educativos porque al tener la parte legal completa, las mejoras de la infraestructura nos beneficiaría tanto al colegio como a la escuela.
Esperamos que pronto los padres puedan comprender la verdadera idea”, dijo Garay.
La directora lamentó la forma en que se está tratando el tema que, según ella, “perjudica a la educación del país”.
“No es privado”
El ministro de Educación, Marlon Escoto, manifestó que no hay nuevas disposiciones en el caso de la Normal del Valle de Sula. “Mientras no encontremos una solución de beneficio para los normalistas ellos continúan allí”.
Sobre la inconformidad de los padres de familia de la Soledad Fernández comentó que “la escuela no es privada, no hay que discutir por temas evidentes.
Ellos (padres) deben pensar que el hecho de albergar a estos jóvenes en ese centro les puede beneficiar a corto y largo plazo más que perjudicar. Todo es cuestión de ponerse de acuerdo”.