El pasado Jueves Santo se conmemoró en las iglesias católicas sampedranas uno de los gestos más grandes de humildad que tuvo Jesús, cuando después de la que hoy se conoce como la Última Cena, él decidió lavar los pies de cada uno de sus 12 discípulos, incluso los de aquel que lo traicionó.
En la catedral San Pedro Apóstol, monseñor Ángel Garachana, obispo de la Diócesis de San Pedro Sula, encabezó la misa, la cual empezó a las 7:00 pm y a la que asistieron cientos de feligreses que quisieron ser parte de la conmemoración.
Durante su homilía, en varias ocasiones el obispo hizo énfasis en la lección de humildad que dio Jesús cuando lavó los pies de sus discípulos y remarcó el momento en que uno de ellos le dijo al hijo de Dios que a él no le lavaría los pies, ya que no se consideraba digno de tal gesto.
“¡Tú jamás me lavarás los pies a mí!”, dice la Biblia que expresó Pedro a Jesús. Monseñor entonces también les señaló a los feligreses la respuesta que Cristo le dio a su discípulo.
“No puedes comprender ahora lo que estoy haciendo, pero después lo comprenderás”, dijo Garachana repitiendo las palabras que Jesús manifestó en aquel momento.
El obispo luego hizo reflexionar a los presentes en la misa al mencionar cuál fue el aprendizaje que Jesús trató de darles a sus discípulos cuando tuvo el gesto de lavarles los pies. “Jesucristo siempre predicó con el ejemplo y demostró con su acción toda la humildad que cada uno de nosotros debe tener; pero no solo eso, sino que también nos dio una lección para que entendamos que siempre debemos tener una actitud de servicio, de amor a nuestros semejantes como lo tuvo él por todos nosotros”.
Luego de la misa, que duró cerca de hora y media, el obispo
procedió a hacer el lavado de pies de doce personas, emulando así lo hecho por Jesús y practicando lo que ya es una tradición en todo el mundo.
Entre las personas a quienes les hizo el lavatorio de pies habían doce varones y una mujer.
Lavan pies de 12 reclusos
“Acordaos de los presos, como si estuvierais presos con ellos”, dice la Biblia, en el libro de Hebreos 13:3 y cumpliendo con este mensaje la Iglesia Católica siempre visita a los reclusos del presidio sampedrano para hacer el lavatorio de pies.
El pasado jueves, el obispo Ángel Garachana llegó al centro penal y celebró una misa a las 2:00 pm y luego lavó los pies de doce presidiarios cumpliendo así con el gesto que ya es tradición.