Trastornos alimenticios y de sueño afectan a niños debido al confinamiento

Un alto porcentaje presenta además depresión, ansiedad, estrés, apatía y problemas de aprendizaje.

Los juegos son fundamentales para prevenir trastornos en los niños y adolescentes.
Los juegos son fundamentales para prevenir trastornos en los niños y adolescentes.

San Pedro Sula.

A casi un año de confinamiento, una serie de trastornos de comportamiento se están volviendo cada vez más frecuentes en los menores hondureños, según especialistas en psicología.

Lesby Aldana, psicóloga y coordinadora de programas técnicos de la Dirección de Niñez, Adolescencia y Familia (Dinaf), explicó que, en este contexto, donde la población infantil representa el 7% de los casos de contagios por el covid-19, se suma a ello situaciones de carácter emocional y social que se desencadenan en depresión, estrés, ansiedad, apatía, trastornos alimenticios y de sueño, problemas de aprendizaje, entre otros.

Aldana señaló que además resulta difícil manejar las relaciones de convivencia en el hogar, por el largo tiempo de encierro al que se ven sometidas las familias y especialmente los niños y niñas, ya que se han visto limitados en sus espacios de recreación y socialización con otros chicos de sus edad.

Qué deben hacer los padres

La profesional recomienda a los padres de familia o encargados del cuidado de los menores prestar atención a algunas sintomatologías asociadas con el mal comportamiento, cambios de carácter, emociones encontradas, problemas de concentración, dificultad para dormir o sueño recurrente durante todo el día.

“Estos son mensajes claros que las niñas y niños envían cuando tienen problemas emocionales o psicológicos a causa del confinamiento, para ello es importante considerar espacios de recreación, respirar aire puro, tomar sol, compartir juegos en familia”, detalló.

Alejandra Bravo, psicóloga infantil, refirió que la afluencia de pacientes menores de 18 años en su consultorio ha aumentado un 20% desde finales de 2020.

Los conflictos familiares, la falta de comunicación, conductas de maltrato entre parejas e hijos, son algunos factores que contribuyen a los entornos protectores de riego, dijo Bravo

La Prensa