Hondureña fue camionera en EEUU para pagar su universidad

La seleccionaron como la novata del año de entre casi 15,000 camioneros de la empresa Werner Enterprises.

Como conductora fue premiada por su desempeño y puntualidad en la entrega de cargas, servicio al cliente y seguridad en las carreteras. En la universidad la nombraron símbolo de perseverancia y participó en un video en inglés para motivar a los nuevos estudiantes a no darse por vencidos.
Como conductora fue premiada por su desempeño y puntualidad en la entrega de cargas, servicio al cliente y seguridad en las carreteras. En la universidad la nombraron símbolo de perseverancia y participó en un video en inglés para motivar a los nuevos estudiantes a no darse por vencidos.

San Pedro Sula.

Para estudiar Mecatrónica en una universidad de Estados Unidos, Alejandra Villanueva tuvo que trabajar conduciendo camiones. El esfuerzo valió la pena, pues logró graduarse como ingeniera de manufactura y ahora trabaja fabricando piezas para vehículos usando brazos robóticos.

Hace diez años, Alejandra emigró de San Pedro Sula hacia la nación del norte, adonde se encontraba su madre, dejando la carrera universitaria que ya había comenzado en esta ciudad.Allá en Pensylvania comenzó trabajando como pintora de casas y edificios, pese a que “no tenía ni idea de cómo usar una brocha o un rodillo”.

Luego se trasladó a Tennesse, adonde una compañía de buena voluntad, de esas que ayudan a personas que no tienen experiencia de trabajo, le enseñó a limpiar casas y edificios en forma profesional. Gracias a ello consiguió un trabajo de medio tiempo para dar servicio de aseo a las escuelas. Allí se le presentó la oportunidad de ir a trabajar como recepcionista de una clínica.

Resulta que en la escuela una señora la escuchó decir que no le ajustaba el dinero para pagar la universidad y le ofreció trabajo en la clínica de la cual la dama era ejecutiva.

Participó en “Desafío nacional de robótica” NRC (siglas en inglés), adonde ganó premios en las categorías de “vehículo autónomo” y “robot de combate”.

“Cuando me ofreció trabajo yo creí que era en limpieza, no imaginé que era como recepcionista, pues todavía no hablaba muy bien el inglés. Sin embargo, conversando con los pacientes lo aprendí en tres meses”, dijo Alejandra.

Allí le dieron el premio de la empleada del mes en varias oportunidades, pero el salario devengado todavía no le daba para pagar la universidad, así que tomó un curso para manejar equipo pesado. Ese era el requisito exigido para poder acceder al trabajo de camionera, que es uno de los mejor pagados.

Mientras asistía a clases en la universidad se involucraba en diferentes organizaciones estudiantiles, sirviendo en la junta directiva de muchas de ellas.

Con su licencia pesada en mano recorrió el territorio norteamericano de punta a punta transportando desde ropa y zapatos hasta maquinaria industrial. Se sorprendían los destinatarios de la carga cuando veían bajar de los enormes camiones a una conductora de fina figura.

Actualmente, Alejandra se desempeña como ingeniera de manufactura para la compañía Kasai North America, una de las empresas líderes de la industria automotriz. Ahora, en esa compañía maneja 15 robots que se encargan de montar paneles en serie para puertas de vehículos por encargo de empresas como la Toyota.

Sus ansias de superación no terminan. Dice que su objetivo a largo plazo es mudarse a Alemania y continuar trabajando en la producción de autopartes.

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Recibió premios por sus proyectos de mecatrónica que ahora le sirven en su trabajo.
La Prensa