Migración hondureña cae 99% en EE UU en primer año del nuevo mandato de Trump

En el primer año de su segundo mandato que se cumple hoy, las decisiones de Donald Trump lograron reducir los flujos migratorios hondureños hacia Estados Unidos

Migración hondureña cae 99% en EE UU en primer año del nuevo mandato de Trump
San Pedro Sula, Honduras

Marcado por redadas masivas, persecución despiadada y una dramática reducción de encuentros migratorios en las fronteras que antes eran asediadas por miles de inmigrantes de toda Latinoamérica, en particular, hondureños; así fue el primer año de Donald Trump, como presidente de Estados Unidos por segunda vez.

El 20 de enero de 2025, la primera decisión de Trump fue migratoria, sellando así sus intenciones en esta temática durante el comienzo de su gestión.

Primer año de Trump, ataque "sin precedentes" a migrantes en EEUU

Ese día, desde su despacho en el Salón Oval, Trump declaró emergencia nacional en la frontera sur, habilitando apoyo militar, logístico y construcción de infraestructura bajo poderes de emergencia.

Datos oficiales de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) de los Estados Unidos muestran con claridad y contundencia lo que el efecto Trump ha conseguido en materia migratoria. De entrada, reflejan una reducción marcada en los encuentros de personas de nacionalidad hondureña en la frontera terrestre suroeste de Estados Unidos.

Durante el año fiscal 2023 se registraron 213,686 encuentros, con niveles elevados y un pico en los meses de julio y agosto.

En 2024 la cifra bajó a 140,479, manteniendo todavía volúmenes mensuales de miles de encuentros, aunque con una tendencia general a la baja a lo largo del año.

El descenso se acentuó de forma abrupta en el año fiscal 2025, cuando los encuentros cayeron a 31,991 en total y, a partir de enero, los registros mensuales se redujeron a cifras de cientos.

32,427

hondureños

fueron deportados en 2025 desde Estados Unidos, una cifra menor a los despachados en la administración de Joe Biden, donde los retornos superaron los 40,000 en años anteriores.

En el año fiscal 2026, aún en curso, los primeros meses reflejan niveles históricamente bajos y estables, con apenas 1,283 encuentros acumulados, confirmando una disminución sostenida de los flujos de personas hondureñas en esta zona fronteriza.

La población hondureña en Estados Unidos se estima en alrededor de dos millones de personas, incluyendo residentes legales, indocumentados y beneficiarios del del Estatus de Protección Temporal (TPS), según datos del Instituto Nacional de Migración (INM) de Honduras y el Banco Central de Honduras (BCH).

En 2025, las remesas enviadas por esta diáspora superaron los 12,212 millones de dólares, con el 98% proveniente de EE UU, reflejando su contribución económica pese a políticas restrictivas.

Personas sostienen carteles durante una manifestación en rechazo a los operativos del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Mineápolis (Estados Unidos).

Elevado costo para los hondureños

El experto en migración Edgar Aguilar considera que el primer año del segundo mandato de Trump ha sido sin precedentes por el impacto que ha tenido en las reglas democráticas, la política migratoria y el rol de Estados Unidos en el mundo.

En materia de migración, Aguilar reconoce que el flujo en la frontera sí se redujo, pero a un costo elevado: militarización, normalización de la presencia armada en las calles y mayor riesgo de uso político de la justicia.

Sobre Centroamérica, observa una relación especial con El Salvador, marcada por la afinidad personal entre Trump y Nayib Bukele, mientras que con Honduras y Guatemala la agenda sigue centrada en migración y narcotráfico, sin cambios sustanciales.

Para Honduras, el impacto es directo: retorno de migrantes, menor envío de remesas y mayor incertidumbre económica. Aguilar concluye que el enfoque de fuerza puede generar control momentáneo, pero a mediano plazo incrementa la inestabilidad, al no atacar las causas estructurales de la migración.

Elementos de la Patrulla Fronteriza custodian en la franja fronteriza en Ciudad Juárez (México), frontera con El Paso, Texas. Imagen de archivo. EFE/ Luis Torres

Usaid y el fin de la cooperación

La Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (Usaid) que lideró desde 1961 la ayuda exterior y la cooperación internacional, fue prácticamente por Trump, tras decisiones políticas que recortaron su presupuesto, limitaron su capacidad operativa y frenaron nuevos programas de cooperación.

Bajo el argumento de que la agencia perdió peso estratégico y dejó de ser un actor central en el financiamiento de proyectos de desarrollo en países como Honduras, obligó a los gobiernos a buscar otras fuentes de cooperación internacional y a replantear sus estrategias de inversión y desarrollo sin depender de ese esquema tradicional de ayuda.

Al respecto, el economista Obed García plantea que Usaid, difícilmente volverá a operar, y que Honduras no puede seguir apostando a la expectativa de que una agencia de ese tamaño reaparezca en el corto o mediano plazo.

Los procesos para reinstalar una estructura similar, advierte, tomarían años. Ante ese escenario, el país debe reorientar su estrategia y aprovechar otros esquemas de cooperación bilateral con Estados Unidos y con socios internacionales para impulsar inversión productiva.

García sostiene que esos recursos deben enfocarse en infraestructura estratégica que ayude a generar empleo y reducir la migración.

La administración de EE. UU. intentó cancelar el TPS para Honduras con efecto el 8 de septiembre de 2025, lo que habría afectado a decenas de miles de hondureños que han tenido ese estatus desde 1999 tras el huracán Mitch y les habría quitado protección contra deportación y el permiso de trabajo.

Sobre el TPS

La situación del Estatus de Protección Temporal (TPS) para Honduras ha vivido un giro legal importante.

Originalmente, el USCIS confirmó que la designación de TPS para hondureños y sus beneficios expiraron el 8 de septiembre de 2025, lo que dejaba sin protección legal frente a deportaciones y sin permiso de trabajo a miles de hondureños en Estados Unidos.

Sin embargo, a finales de diciembre de 2025, un juez federal en el Distrito Norte de California declaró ilegales esas terminaciones y anuló la decisión del Departamento de Seguridad Nacional, fallando que no se siguió el proceso legal adecuado para terminar el TPS.

La orden judicial restableció el estatus y protecciones para hondureños con TPS, incluyendo la autorización de trabajo y la inmunidad frente a deportación, mientras el caso continúa en litigio.

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