23/05/2024
12:49 AM

Salud aún no renueva contrato para tratamientos: desesperanza y miedo a morir agobian a pacientes renales

El contrato entre la Secretaría de Salud y Diálisis de Honduras venció en julio de 2019.

San Pedro Sula, Cortés.

'Nuestra vida está en esa silla para tratamiento de hemodiálisis y siempre nos despedimos de la familia porque pensamos que en cualquier momento el corazón no resistirá más y se detendrá', pronuncia con voz entrecortada Karina Suyapa Salinas, una paciente renal de Diálisis de Honduras en la capital hondureña.

Su testimonio es como el de los demás que deben acudir a tres sesiones semanales y de hasta cuatro horas por día para poder sobrevivir. Su relato de pesar, de incertidumbre e impotencia es el conjunto de reclamos al unísono y que permanece casi en silencio por parte de muchos pacientes renales en el país, quienes alegan 'un abandono' de la Secretaría de Salud a través de la empresa Diálisis de Honduras y el Instituto Hondureño de Seguridad Social (Ihss).

Con la debilidad derivada luego de haberse sometido a una serie de horas conectados a una máquina para diálisis, un poco más del 50% de los pacientes con insuficiencia renal debe caminar varios kilómetros hasta sus casas por la falta de dinero para un pasaje, mientras que otro porcentaje carece de los recursos necesarios para comprar alimentos que le permita llevar una dieta adecuada para su condición de salud.

4,200
pacientes
renales de todo el país es la cifra aproximada que registra la Asociación de Enfermos Renales al cierre de 2020
Diálisis de Honduras es la empresa que provee el servicio de hemodiálisis, pero su contrato con la Secretaría de Salud ya venció, hasta el momento no ha sido renovado, sin embargo, las atenciones a los pacientes continúan.

Actualmente Diálisis de Honduras cuenta con presencia en 12 departamentos del país y a través de 15 unidades de atención ambulatoria para pacientes renales crónicos en condición estable, así como tres salas intrahospitalarias de hemodiálisis para pacientes en estado sensible.

1. Atlántida: La Ceiba (avenida 14 de Julio y Hospital Atlántida) y Tela.

2. Colón: Tocoa.

3. Comayagua: Siguatepeque.

4. Copán: La Entrada.

5. Cortés: San Pedro Sula (barrio El Benque y hospital Mario Catarino Rivas) y Choloma.

6. Choluteca: Choluteca.

7. Francisco Morazán: Tegucigalpa (calle Real, Comayagüela, y Hospital Escuela en Tegucigalpa).

8. Islas de la Bahía: Roatán.

9. Olancho: Juticalpa.

10. Santa Bárbara: Santa Bárbara.

11. Valle: Nacaome y San Lorenzo.

12. Yoro: El Progreso.

De acuerdo con datos proporcionados por Diálisis de Honduras a LA PRENSA, actualmente atienden a más de 3,800 pacientes a nivel nacional, y en el caso particular de San Pedro Sula, a más de 560.

Foto: La Prensa

Lester Torres, de Relaciones Públicas en Diálisis de Honduras
'La pandemia ha ocasionado cambios en la forma en cómo se realiza la atención a pacientes renales crónicos, pero en nuestras clínicas hemos actualizado los protocolos de atención basándonos en las recomendaciones entregadas por la Organización Mundial de la Salud para garantizar el bienestar de pacientes y colaboradores, por lo que horarios y la regularidad del tratamiento continúan siendo la misma', aseguró en entrevista Lester Torres, portavoz de la empresa Diálisis de Honduras.

A su vez, aseguró que la situación contractual con la Secretaría de Salud ha sido inestable desde julio de 2019 cuando finalizó la última prórroga del contrato y desde entonces por cada mes servido se tiene que iniciar un proceso de reclamo administrativo para su respectivo pago. Este desfase legal ha acumulado deudas que han ocasionado el desabastecimiento de algunos insumos, afectando la continuidad de los tratamientos dialíticos.

La empresa señaló que están a la espera de que se publique una nueva licitación para la contratación de los servicios para el año 2021 y así participar en ella, pues aducen que 'continuamos operando sin una garantía legal que nos permita ofrecer la tranquilidad a los pacientes de que sus tratamientos no sufrirán ninguna alteración'.

En reiteradas ocasiones durante este 2020, los pacientes han denunciado que Diálisis de Honduras no les ha brindado el nivel de respuesta oportuno con relación a sus tratamientos, en tanto, la empresa argumenta que 'hemos sufrido desabastecimiento de insumos por la falta de flujo de efectivo y suspensión de créditos de nuestros proveedores, esto nos ha llevado a la reprogramación de las sesiones de hemodiálisis en algunas clínicas, pero hay que dejar claro que se trata de reprogramaciones y no cancelaciones o suspensiones; es decir, que los pacientes sí han recibido su tratamiento semanal completo'.

Su vocero manifestó que durante el mes de junio, en la capital, se redujo el tratamiento a pacientes debido a las bajas médicas temporales de colaboradores que resultaron contagiados por COVID-19, impase que según Diálisis, ya se solventó.

A su vez, comentaron que se han creado salas especiales de atención a pacientes renales COVID-19 para no exponer al resto de la población que recibe asistencia en los centros.

Foto: La Prensa

Daniel Mairena, de la Asociación de Pacientes Renales
Daniel Mairena, presidente de la Asociación de Enfermos Renales del Instituto Hondureño de Seguridad Social, lamentó 'la precaria' situación de los pacientes durante este 2020, ya que alega que los hospitales se enfocaron por completo en atenciones COVID-19 y dejaron a un lado sus tratamientos.

'Hubo contaminación de COVID-19 en pacientes renales, al menos 2,800 se han contagiado a nivel nacional, de estos, unos 600 han muerto por el virus. A raíz de la pandemia el tratamiento ya no fue el mismo, las defensas de los pacientes comenzaron a bajar, su salud se agravó y muchos de ellos se contagiaron de COVID-19', insistió.

De acuerdo con cifras de la Asociación de Pacientes Renales, en el transcurso de los meses de julio, agosto y septiembre, solo en el Seguro Social de la capital murieron 85 pacientes renales, mientras que en el de San Pedro Sula 70 y aproximadamente 170 en Diálisis de Honduras.

Mairena aseguró que el tratamiento que les provee el Seguro Social es de mala calidad, no hay una correcta supervisión, los medicamentos que les dan son genéricos y sin ningún efecto extraordinario en beneficio de su salud.

En cuanto a Diálisis de Honduras, afirmó que 'la empresa no cumple con los estándares de calidad del servicio, son máquinas antiguas y pasan rotando a su personal, significa que no hay gente capacitada y estable en sus puestos'.

Lamentó también que 'Diálisis bajó en cierto momento a dos tratamientos en lugar de tres a los pacientes', aunque reconoció que la empresa posteriormente volvió a equilibrar el ritmo de atención.

Foto: La Prensa

Nefrólogo Evandro Valladares
Evandro Valladares, jefe de Nefrología del Seguro Social de Tegucigalpa, aseveró que las diálisis de tres veces por semana para cada paciente continúan activas y que nunca se han reducido por parte de la institución.

'Todos vienen en tiempo normal y se dializan. Reconocemos que ha aumentado la cantidad de pacientes renales fallecidos, pero es porque se han complicado sus defensas y a raíz de otras patologías', expresó el galeno.

Presiones desde el Congreso

En mayo de este año y a raíz de la pandemia del COVID-19, el Congreso Nacional aprobó un decreto para “garantizar” la continuidad del actual tratamiento de hemodiálisis, que precisamente se efectúa a través del Seguro Social y Diálisis de Honduras.

La decisión del Congreso se proponía robustecer la atención médica con la coordinación de la Secretaría de Salud y Diálisis de Honduras, en las unidades hospitalarias donde justamente los familiares de pacientes renales denuncian y demandan la insuficiencia de personal y equipo hospitalario esencial.

Diputado Tomás Zambrano
'Considero oportuno que la Secretaría de Salud realice las investigaciones pertinentes al respecto de las condiciones en que se están brindando los servicios de diálisis y hemodiálisis, además de verificar los extremos denunciados en caso de que realmente los mismos sean comprobados, por tanto, la Secretaría debe iniciar un proceso para solventar esta situación y que se apliquen las medidas correctivas desde el punto de vista contractual', manifestó a LA PRENSA el diputado Tomás Zambrano.

En cuanto a la Secretaría de Trabajo, solicitó realizar las inspecciones respecto al cumplimiento de los protocolos de bioseguridad y aplicar las sanciones de ley correspondientes.

'Se han estado aprobando desde el Congreso Nacional diferentes leyes para asegurar los servicios y tratamientos para COVID-19 y para que los pacientes renales reciban sus servicios de forma oportuna. Desde el inicio de la pandemia identificamos el alto riesgo que corrían y la necesidad de adoptar medidas urgentes, por eso aprobamos la Ley de Medidas Temporales para Garantizar la Continuidad del Tratamiento de Hemodiálisis y Diálisis Peritoneal a todos los pacientes con insuficiencia renal crónica en el país', añadió el parlamentario.

Otros proyectos de decreto presentados
1. Asignar una partida presupuestaria de L20,000,000.00 para el ejercicio fiscal 2020, para atender al público por el tratamiento de hemodiálisis en San Pedro Sula, presentado por la diputada Welsy Vásquez.
2. Se instruye a la Secretaría de Salud a ampliar el servicio de hemodiálisis y diálisis peritoneal a la población del departamento La Paz a través de la prestación de servicios de la empresa Diálisis de Honduras. Esta Secretaría debe realizar los estudios correspondientes para identificar la forma, el mecanismo y el monto económico necesario para brindar este servicio, presentado por el diputado Raúl Bulnes.
3. Ordenar a la Secretaría de Salud a que proceda de manera inmediata la instalación de un centro para la realización de hemodiálisis en Santa Rosa de Copán, presentado por Lourdes Ernestina Fajardo.
Con relación al contrato vencido entre Salud y Diálisis de Honduras, Zambrano indicó que 'se debe recordar que la prestación de los servicios en los centros de atención de Diálisis de Honduras está sujeta al cumplimiento de diferentes obligaciones legales, económicas y administrativas de parte del contratante que en este caso es la Secretaría de Salud. Debido a la emergencia sanitaria las operaciones administrativas en Salud se han visto interrumpidas, lo que ha provocado un retraso en los trámites y procesos de adquisición que lleva a cabo, incluyendo la contratación de servicios de hemodiálisis, sin embargo, al ser un servicio tan esencial, el Congreso Nacional desde hace varios meses ha venido instando a Salud para que realice todas las acciones oportunas para asegurar la continuidad de los tratamientos a los pacientes renales', agregó el congresista.

Zambrano aseguró que 'de nuestra parte estamos en la disposición de apoyar todas las medidas que adopte la Secretaría de Salud para asegurar el servicio y en caso de que el contrato se envíe al Legislativo, se hará su aprobación en el menor tiempo posible'.

'El tema del contrato de servicios de Diálisis de Honduras con la Secretaría de Salud es algo que venimos abordando desde hace varios meses y en el que no pensamos quitar el dedo del renglón para que la Secretaría adopte las medidas necesarias para asegurar la continuidad del servicio, ya sea mediante la ampliación del contrato actual o a través de la firma de un nuevo contrato, en todo caso, el pleno del Congreso Nacional apoyará la aprobación del mismo en caso que le sea turnado, así como los fondos necesarios para su ejecución', concluyó.

Relatos

Karina Salinas es paciente renal desde hace cuatro años en Diálisis de Honduras, empresa a la que ella califica como 'un elefante grande', pues aduce que tienen constantemente problemas con ellos debido a los incumplimientos por parte de la Secretaría de Salud.

Foto: La Prensa

Karina Salinas, paciente renal
'Pasan hasta cuatro meses y Diálisis empieza a presionar, a decir que no hay agua, que la planta no sirve, pero somos personas que si no tenemos esas diálisis empezamos a decaer y las defensas comienzan a perderse', apuntó.

Recordó que uno de los turnos es martes-jueves-sábado y el otro lunes-miércoles-domingo, pero dijo que 'hay antecedentes de meses en que solo han dejado dos tratamientos por semana, cuando ellos se han comprometido a un tratamiento completo y los medicamentos necesarios'.

'Cuando uno se sienta a esa máquina puede salir de pie sí el organismo está bien vitaminado o alimentado, caso contrario hay que prepararse para salir en silla de ruedas o muerto. La vida de uno está en esa máquina, en cualquier momento le avisan a los familiares que el paciente murió mientras se sometía al tratamiento', subrayó Karina al referirse al difícil proceso al que deben acudir semanalmente los pacientes renales.

A su vez, hizo un llamado al Gobierno de Honduras a través de la Secretaría de Salud, para que pague a la empresa los servicios de diálisis de manera puntual, 'no queremos que nos miren solo como una cifra a pagar', enfatizó.

Foto: La Prensa

Jorge Cervantes, paciente renal
Jorge Cervantes, paciente renal de Diálisis de Honduras en San Pedro Sula, remarcó que 'durante esta pandemia la atención ha sido pésima, es evidente que no estaban preparados, no había experiencia y por eso muchos pacientes renales han muerto'.

Sin embargo, Cervantes reconoció que Diálisis de Honduras bajó las sesiones porque personal se enfermó de COVID-19, al tiempo que dijo que de allí en adelante les han estado brindando las tres sesiones semanales que se requieren pese a que Salud no cumple a cabalidad.

'Los medicamentos básicamente los compramos nosotros, Diálisis solo se encarga del tratamiento en la silla, eso significa que al mes tenemos que tener unos 4,000 lempiras o más para lo inmediato en medicinas y demás', añadió.

El sampedrano, quien recibe sus sesiones de diálisis los martes, jueves y sábados, concluyó pidiéndole a la Secretaría de Salud que apoye con los medicamentos debido al elevado costo que estos tienen en el mercado.

LA PRENSA se comunicó con Waleska Flores, coordinadora de la Unidad Especial de Prevención a Pacientes Renales en la Secretaría de Salud, para conocer su versión sobre el estatus del contrato, lo que sigue para 2021 y sobre otros puntos relacionados con la situación actual de pacientes renales, sin embargo, no hubo respuesta final de su parte.