A pocas horas de cumplirse la sesión preparatoria del Congreso Nacional, el hemiciclo político hondureño se encuentra en pleno proceso para definir la Junta Directiva en propiedad, cuyo nombramiento está programado para este viernes 23 de enero.
Este paso es indispensable para completar la integración del liderazgo del Poder Legislativo y comenzar formalmente el trabajo legislativo correspondiente al período 2026-2030.
Con la junta provisional ya en funciones, la siguiente cita clave es la elección de la Junta Directiva en propiedad, prevista para el viernes a las 11:00 de la mañana, según la convocatoria hecha por el presidente provisional, Tomás Zambrano, a los 128 diputados.
El único punto en agenda será la elección de la junta directiva definitiva y en propiedad del Congreso Nacional. La sesión será abierta por Zambrano, quien dará inicio a los actos protocolares con una oración, seguida de la entonación del Himno Nacional.
Posteriormente se concederá la palabra para la presentación de la moción de elección, la cual deberá incluir una nómina integrada por al menos 14 diputados propietarios, así como entre seis y ocho miembros alternos o suplentes.
La propuesta será sometida a discusión en el Pleno, otorgándose la palabra a los diputados que así lo soliciten. Concluido el debate, la moción será llevada a votación del Pleno a fin de determinar si alcanza el número de votos necesarios para su aprobación.
De acuerdo con la ley, la Junta Directiva del Congreso Nacional debe estar integrada por un presidente, al menos seis vicepresidencias, dos secretarías y dos prosecretarías. En el caso de los miembros alternos, la normativa permite que también puedan ocupar cargos como vicepresidentes o secretarios, según la conformación que apruebe el Pleno.
En las negociaciones previas, se maneja que al menos cinco diputados del Partido Liberal integrarán la Junta Directiva en calidad de titulares, mientras que unos tres más lo harán como alternos.
Los nombres y los cargos aún se desconocen, puesto que será el Partido Liberal que los proponga, con acuerdo del Partido Nacional. Asimismo, ha trascendido que Godofredo Fajardo, de la Democracia Cristiana, será designado como vicepresidente titular, al igual que Rolando Contreras, representante del Pinu, quien ocupará una de las vicepresidencias.
La Junta Directiva se espera que pueda estar integrada por 14 miembros, de los cuales, además de Tomás Zambrano, cinco sean nacionalistas. Se contempla que durante la reunión de este viernes se mantenga un fuerte dispositivo de seguridad, de más de 2,000 hombres, por parte de la Policía Nacional y las Fuerzas Armadas.
Todas las calles adyacentes al Congreso, en el centro histórico de Tegucigalpa, continuarán cerradas para evitar que extraños ingresaran a la sede del Poder Legislativo y prevenir eventuales manifestaciones violentas.
Mario Pérez, diputado por el Partido Nacional, señaló que su bancada agradece al Partido Liberal la disposición mostrada para alcanzar consensos, acotando que los acuerdos logrados van más allá de la elección de la Junta Directiva.
“El consenso no se limita únicamente a la integración de la directiva, sino que también incluye una agenda de trabajo con la que se iniciará el nuevo período legislativo”, afirmó el parlamentario, al resaltar que existen temas importantes que deberán ser abordados desde las primeras sesiones.
Asimismo, indicó que uno de los primeros compromisos es retomar el tema del empleo por hora, atendiendo una de las principales peticiones planteadas por la bancada liberal. El diputado también reveló que, dentro de las conversaciones se discutió la posibilidad de que en las próximas elecciones cada mesa receptora de votos cuente con un representante de la sociedad civil, y no únicamente de los partidos políticos.
De igual forma se analizó la creación de una figura de protección para los miembros de los organismos electorales durante los procesos electorales, como parte de las medidas orientadas a fortalecer la institucionalidad y la seguridad democrática.
Tomás Zambrano afirmó que el compromiso de las fuerzas políticas representadas en el Congreso Nacional es construir una agenda común, basada en consensos y en la prioridad del interés nacional.
“Lo que dejó a la historia del país la gestión anterior es un ejemplo de lo que no se debe hacer desde el Congreso Nacional. Eso nos obliga a tomar decisiones y medidas para evitar que un presidente del Legislativo llegue a violar la Constitución”, expresó.
Zambrano aseguró que, en este proceso, se ha puesto primero al país antes que intereses individuales o partidarios, y manifestó su expectativa de que en la sesión de mañana la votación sea mayoritaria, pese a que algunos diputados no firmaron los acuerdos iniciales. “Con la elección de la Junta Directiva provisional se envió un mensaje claro de voluntad política”, añadió.
El presidente provisional señaló que se aspira a conformar una Junta Directiva en propiedad integrada por representantes de la Democracia Cristiana, el Pinu, el Partido Nacional y el Partido Liberal, mostrando pluralidad y equilibrio político. Confirmó además que durante la tarde se sostuvieron reuniones con miembros de las bancadas nacionalista y liberal para garantizar el desarrollo ordenado de la sesión, la cual, anticipó, será breve.
A partir del 25 de enero se realizará la instalación formal de la legislatura, y durante la tarde se convocará a una sesión ordinaria en la que se procederá al nombramiento de comisiones para impulsar las reformas electorales, revisar la Ley Orgánica del Congreso Nacional, analizar la ley constitutiva de las Fuerzas Armadas y dar trámite a iniciativas legislativas en materia de salud, infraestructura y municipalidades.
También se prevé que las conversaciones no se limiten únicamente al tema de la segunda vuelta, sino que también incluirán el abordaje de la ciudadanización de las mesas, la transmisión transparente de resultados y otros mecanismos orientados a fortalecer la confianza en el sistema electoral.
El 25 de enero asumirán paralelamente las 298 alcaldías municipales del país, también electas el 30 de noviembre. Dos días después, el 27 de enero, Nasry Asfura asumirá como nuevo presidente de Honduras en sustitución de Xiomara Castro, quien llegó al poder el 27 de enero de 2022.
Kenneth Madrid, abogado y analista, consideró que la instalación de la Junta Directiva provisional fue una muestra de institucionalidad y democracia participativa, destacando el clima de diálogo que predominó durante el proceso.
Asimismo, resaltó el buen comportamiento del secretario de Gobernación, Tomás Vaquero, al señalar que su actuación contribuyó a que la jornada se desarrollara en orden y con respeto a los procedimientos democráticos.
Madrid valoró como positivo ver a las distintas bancadas pactando en favor de la gobernabilidad del país, encontrando puntos de coincidencia más allá de las diferencias políticas. “Esto es un aliciente y demuestra que puede haber cuatro años de diálogo si se mantiene esta dinámica”, expresó.
En ese sentido, sostuvo que la Junta Directiva en propiedad que está por elegirse debe establecer un destino distinto para el Congreso Nacional, basado en la búsqueda de consensos, la institucionalidad y la capacidad de encontrar puntos de coincidencia que permitan avanzar en una agenda legislativa de interés nacional.
El presidente del Colegio de Abogados de Honduras, Gustavo Solórzano, se pronunció sobre el momento político que atraviesa el Congreso y dijo que la elección de la Junta Directiva en propiedad debe ir acompañada de acciones inmediatas y señales claras de cambio.
Solórzano consideró que, desde el primer día, el Congreso debería nombrar una comisión especial que comience a trabajar en temas estructurales urgentes, entre ellos la aprobación de una nueva Ley Orgánica del Poder Legislativo, que modernice el funcionamiento interno del Congreso y fortalezca los controles institucionales.
Asimismo, advirtió que el país necesita acuerdos rápidos y efectivos, especialmente en materia de reformas electorales, transparencia y fiscalización del uso de los fondos públicos.
Entre los temas que, a criterio del titular del gremio de abogados, deben estar en la agenda prioritaria del nuevo Congreso, destacan reformas electorales, mayor transparencia en la ejecución de los fondos del Estado, derogación de acuerdos de inmunidad que podrían ser utilizados para blindar a funcionarios de investigaciones y creación de mecanismos reales de lucha contra la corrupción con controles efectivos y rendición de cuentas.
Solórzano enfatizó que los primeros 100 días serán determinantes, ya que permitirán medir si estos temas son abordados con seriedad o si el Congreso continuará operando bajo las mismas prácticas del pasado. El presidente del Colegio de Abogados también hizo un llamado a los más de 70 diputados de nuevo ingreso, a quienes pidió no acomodarse a las viejas dinámicas políticas y asumir un rol activo en la transformación del Legislativo.
“Genera esperanza que se instale un Congreso Nacional como debe ser, de manera ordenada”, señaló, al tiempo que expresó su deseo de que la sesión prevista para este viernes se desarrolle sin disturbios, sin polarización y con propuestas claras que marquen el inicio de una nueva etapa parlamentaria.
La elección de Junta Directiva en propiedad no solo determinará quién será el presidente titular del Congreso Nacional para los próximos cuatro años, sino también la integración de las vicepresidencias y las secretarías que conformarán la directiva en pleno ejercicio de sus funciones.
Estas posiciones son estratégicas para la conducción de debates, la organización de comisiones legislativas, el control de la agenda y la coordinación institucional, tanto dentro del Legislativo como con el Poder Ejecutivo. Su distribución será también un termómetro político de las alianzas y equilibrios internos que prevalecerán durante este período.
El proceso hacia la directiva en propiedad ha estado envuelto por negociaciones intensas entre las principales fuerzas políticas, especialmente entre el Partido Nacional y el Partido Liberal, así como con otras bancadas que buscan asegurar representación y voz en la conducción del Congreso.
Aunque el Partido Libertad y Refundación (Libre) asistió a la sesión provisional, su postura ha sido más distante de los acuerdos bipartidistas que se negocian para la propiedad, lo que añade un elemento de complejidad al proceso.
La conformación de una directiva en propiedad estable y con respaldo plural es vista por analistas como una oportunidad para evitar los enfrentamientos que en ocasiones han paralizado la labor legislativa en lapsos anteriores.
La ciudadanía y sectores políticos observan con atención cómo se conformarán las vicepresidencias y secretarías, ya que estas posiciones muestran no solo la representación proporcional de las fuerzas políticas, sino también la capacidad de diálogo y gobernabilidad del nuevo Congreso.
En ese contexto, el Partido Liberal terminó cediendo espacios a cambio de compromisos políticos, una dinámica que, según analistas, podría repetirse en la elección de la directiva en propiedad. La expectativa ahora se centra en si esos acuerdos se traducirán en una agenda legislativa concreta o si quedarán únicamente en repartos de poder.
Fue el miércoles 21 de enero cuando la plenaria del Congreso eligió finalmente la Junta Directiva provisional, abriendo el primer hito del nuevo período parlamentario. Tras varias horas de reprogramaciones y negociaciones que retrasaron la sesión varias veces, el Pleno se instaló para dar cumplimiento al acto constitucional obligatorio.
En la jornada, Zambrano, diputado del Partido Nacional por el departamento de Valle, fue elegido como presidente de la Junta Directiva provisional con el respaldo de una mayoría que incluyó a representantes de las bancadas mayoritarias. A su lado, fueron juramentados Godofredo Fajardo, de la Democracia Cristiana, como vicepresidente; y Carlos Ledezma, del Partido Nacional, como secretario provisional.
Zambrano fue electo con 87 votos, que representan a cuatro bancadas de las cinco que integran el Legislativo. En la elección no participaron, aunque asistieron, los 35 diputados del partido Libre, que el 27 enero concluirá su gestión de cuatro años, durante los que tuvo 50 asientos en el Congreso.