20/05/2022
12:57 AM

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Pandemia dejó a más de 400,000 hondureños sin empleo

Según el Cohep, unos 2.5 millones de hondureños trabajan más de 36 horas a la semana, pero ganan menos de un salario mínimo, y siete de cada 10 son pobres.

SAN PEDRO SULA

La pandemia del covid-19 y el paso de una doble tormenta tropical causaron los efectos económicos más graves de los últimos 40 años en Honduras. Las cifras evidencian un claro deterioro laboral y social para los hondureños, lo cual, en criterio de expertos, se está convirtiendo en una bomba de tiempo.

En términos simples, 2020 dejó a tres de cada 10 asalariados sin empleo y a siete de cada diez hondureños en condición de pobreza, reveló el Consejo Hondureño de la Empresa Privada (Cohep), con base en información del Instituto Nacional de Estadísticas (INE).

El principal problema del mercado laboral hondureño continúa siendo el subempleo. En 2019 el subempleo alcanzó al 60.6% del total de personas ocupadas, es decir, que 2.1 millones de personas trabajaron más de 36 horas y tuvieron ingresos inferiores a un salario mínimo. Para 2020, el porcentaje de subempleo se incrementó en el 70.6% del total de ocupados, que significó unos 2.5 millones.

“La pandemia en América Latina dejó más de 30 millones de empleos perdidos , donde los jóvenes han sido el segmento de la población más afectado. Particularmente en Honduras, la pandemia dejó a más de 400,000 desempleados”, explicó Alejandro Kaffati, oficial de Política Económica del Cohep.

Para finales de 2020,el número de nuevos pobres ascendió a 792,409 personas, para un total de 6.5 millones de hondureños en condición de pobreza, equivalente al 72.4% de la población, lo cual significa que para 2021, siete de cada 10 hondureños son pobres y cinco de cada siete, pobres extremos.

Por otra parte, los ninis (jóvenes entre 12 y 30 años que ni estudianni trabajan) sumaron 865,454 para finales de 2019 y de estos, el 79% son mujeres, dado que muchas veces los embarazos prematuros obligan a las jóvenes a no trabajar ni estudiar, volviendo más vulnerable a este segmento de la población.

3 claves de la pandemia
- Durante el 2020 se destruyeron cerca de 10 millones de empleos en Centroamérica, una disminución del 13.8% respecto de la cantidad de empleos registrada en 2019 y que afectó de forma severa los ingresos de las familias de la región.
- Los servicios son el principal sector económico de CA, pues concentran más del 70% de la mano de obra en República Dominicana, Panamá y Costa Rica, más del 50% en Honduras y El Salvador, y alrededor del 40% en Nicaragua y Guatemala.
- Honduras tiene la posibilidad de generar empleos dignos, pero necesita un ordenamiento y uso eficiente de los recursos y que los esfuerzos del Gobierno dejen de ser aislados, según el economista de la Unah Henry Rodríguez.
Según el Sexto Informe Estado de la Región 2021, Centroamérica se encuentra en la peor crisis de las últimas tres décadas, debido a que la pandemia ha desencadenado retrocesos en el desarrollo humano sostenible, que a su vez se ha facilitado por la debilidad institucional, fiscal y productiva de los países de la región.

“La desaceleración económica ha significado un aumento generalizado del desempleo en nuestros países, llevando a las personas que antes de la pandemia estaban en situación vulnerable a una situación crítica. Esto ha provocado incrementos de la pobreza”, refirió Alberto Mora Román, uno de los investigadores del estudio regional.

El informe señala que el bajo nivel educativo de la población de CA y República Dominicana constituye un obstáculo que limita las posibilidades de un desarrollo humano sostenible.

Por un lado, impide la modernización de las actividades productivas y la creación de empleos de calidad, que son las herramientas más poderosas con las que cuenta el istmo para lograr crecimiento económico sostenible y la reducción sistemática de la pobreza y la exclusión social.

Por otro lado, no permite que las sociedades sean capaces de integrarse al mundo moderno a partir de la creciente productividad de su recurso humano.

Foto: La Prensa

Lo anterior tiene una especial relevancia debido a que los países se encuentran en fases avanzadas o intermedias de su transición demográfica, que generará en los próximos años flujos crecientes de población en edad productiva. La educación y formación técnico-profesional constituye una opción estratégica para mejorar los bajos niveles educativos con que en la actualidad cuenta buena parte de la población económicamente activa y emprender las transformaciones para avanzar hacia sistemas productivos de mayor valor agregado y productividad.

“En síntesis, ¿por qué el Informe plantea que la región se encuentra en la peor crisis de las últimas tres décadas?, porque la pandemia, el deterioro político e institucional, y la agudización de la sostenibilidad ambiental de los últimos años nos encontraron en una condición vulnerable y en un contexto de rezagos históricos”, dijoMora Román.

En tanto, las perspectivas de recuperación económica para este año son modestas y aún inciertas, por lo que las expectativas acerca de una posible reversión de la situación crítica del mercado de trabajo deben ser cautelosas, según consideran expertos, quienes aseguran que la vacunación es clave en ese proceso.

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“Vacunación ha contribuido a reactivar la economía”

TEGUCIGALPA. El proceso de vacunación contra la covid-19 ha contribuido a reactivar de forma acelerada la economía nacional, en especial las áreas del turismo, manufactura y de la construcción, dijo Carlos Madero, secretario coordinador general de Gobierno.

“Tenemos fuertes indicios de la reactivación de los sectores turismo, manufactura y construcción, lo que significa que cada vez que vacunamos a más personas se traduce en la generación y recuperación de puestos de trabajo”, aseguró.

De acuerdo con Madero, Roatán es un ejemplo de reactivación económica, ya que cuenta en estos momentos con una ocupación hotelera del 95 %, lo que potencia esa industria que fue duramente golpeada por la pandemia. “La vacunación de todos los empleados de la red hotelera de Roatán ha sido fundamental para la recuperación de los empleos”, refirió el también coordinador del Gabinete de Reactivación Económica.

El funcionario enfatizó que la vacunación está salvando muchas vidas y está salvando la economía nacional, “por eso es importante aplicarse la primera dosis, pero es indispensable aplicarse la segunda dosis”.

La actividad económica de Honduras creció 12.4% entre enero y julio de 2021, una mejoría impulsada por la incorporación progresiva de las empresas y la población al proceso productivo nacional, según un reporte del Banco Central.

El Gobierno de Honduras mantiene una previsión de crecimiento económico de entre 3.2% y 5.2% para 2021 y 2022, y conserva también su previsión de la inflación en un 4% para ambos años, según el Programa Monetario del BCH.