29/11/2022
12:01 AM

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“Fue doloroso... no podía creer lo que mis ojos miraban”: relato de hondureño tras crimen de su hija

Hondureño perdió a su hija y a su esposa durante una masacre suscitada el pasado 25 de abril en Olanchito, Yoro. Relató su pesadilla a más de un mes de la tragedia.

San Pedro Sula, Honduras.

Olman Epinoza, quien trabaja como mayordomo en una propiedad de Jutiapa, Atlántida, aún tiene fresco en su mente la inesperada llamada telefónica que recibió el pasado 26 de abril, un día después de cuando murieron su pequeña hija Nency Dayany Espinoza Juárez (10), su esposa Lubi Esperanza Juárez Fuentes (36) y tres personas más.

“Para mí fue una noticia fatal, impactante y muy dolorosa, lo más triste es que no pude estar en ese momento. No pasaba en la casa por motivos de trabajo, pero sí frecuentaba, incluso muchas veces le pedí a mi esposa que salieran de allí, pero no quiso por los estudios de nuestros hijos”, comenzó relatando Olman en entrevista con el equipo de LA PRENSA Premium.

“Fue un compañero de trabajo quien me dio la noticia, él me dijo: ´Olman, dicen que hay una masacre en tu casa, que tus hijas están muertas´, cuando me dijo eso quedé atónito, no supe qué responder, lloré y lloré esperando que alguien me dijera que era una broma, pero no fue así”, externó con voz entrecortada mientras se le venían a la mente hermosos recuerdos de su familia.

Olman comentó que justo un día antes de la tragedia, el 24 de abril, habló por celular con su pequeña Nency, quien cursaba quinto grado de escuela. “Ella era un amor incondicional, era una niña educada y hermosa, en mi última conversación le dije: ´mi amor, qué estás haciendo´, ella me respondió que estaba acostada, entonces le dije que descansara puesto que su madre estaba dormida”, recordó con nostalgia.

El acongojado padre contó que dos de sus hijos que también estaban en el lugar de la matanza, lograron huir del atacante. A su niña de 10 años, según expresó, tristemente la decapitaron mientras dormía, en tanto su esposa tenía múltiples heridas en su rostro.

“Al hombre que las mató solo lo había visto una vez, ese día mi esposa e hijos le fueron a hacer compañía a una vecina y lo que hallaron fue la muerte. Cuando me desplacé hasta Olanchito ya habían levantado los cuerpos y los habían ingresado a bolsas, pero no podía creer lo que mis ojos estaban mirando”, rememoró.

A más de un mes de lo sucedido aquella noche, Olman exteriorizó que “esta es una herida que no sana, no es fácil haberlas perdido”.

El caso de la niña Nency Espinoza es parte de la triste estadística de más de 2,600 muertes de menores que contabiliza el Ministerio Público (MP) en los últimos 10 años en el país y cuyos datos fueron analizados por este rotativo. El señalado de ser el responsable de esa masacre e incluso autor confeso, fue identificado como Aníbal Hernández, alias El Chaparro, paradógicamente un hombre allegado a las víctimas que declaró ante los medios haberlas matado “por venganza”.

La pequeña Nency Espinosa figuró entre los primeros 33 menores muertos de manera violenta contabilizados por la Policía hasta el mes de mayo de 2022. Un reducido número de muertes violentas de menores en el país ha sido producto de situaciones circunstanciales, según análisis oficial.

El delito de asesinato en Honduras es castigado con una pena de entre 20 a 25 años de prisión, según el actual Código Penal.

Motivación homicida

Quizá, el acto de arrebatar la vida a otro ser humano sea de lo más mediático y sobre todo repudiado en la sociedad cuando la víctima es un niño o niña inocente, lo que resulta más difícil de comprender.

A continuación se da respuesta a qué procesos internos guían el cometer un homicidio de esta índole y qué motivaciones “mueven” a un asesino; si bien hay que tener en cuenta que en cada caso la razón puede variar en mayor o menor grado.

Perfiles

El comportamiento de un homicida se desprende de múltiples factores, desde la personalidad, estilo de vida, edad, sexo, obsesiones y necesidades. En criminología se habla de huellas de comportamiento que deja en la escena del hecho y que representan su firma.

Criminalista

“Hoy en día los asesinos no se inmutan, no sienten remordimiento al dolor ajeno”

Gonzalo Sánchez

El abogado criminalista abordó la situación de violencia que impera en el país.

“Fue doloroso... no podía creer lo que mis ojos miraban”: relato de hondureño tras crimen de su hija

El criminalista Gonzalo Sánchez manifestó que “muchos menores han muerto por vínculos con estructuras criminales, y hay casos, aunque aislados, por conflictos internos en los hogares. En el país hemos estado viviendo tiempos difíciles y en las familias hay una serie de factores que influyen que las personas busquen resolver afuera sus problemas”.

La psicóloga clínica Delmy Dubón señaló que la mayoría de homicidas tienen antecedentes disfuncionales y que con frecuencia tienen sentimientos de inadaptabilidad e inutilidad.

“Los asesinos tienen impulsos sádicos, anulan la capacidad de sentir empatía por el sufrimiento y los vuelve psicópatas”, remarcó la especialista.

Psicóloga clínica

“Homicidas tienen antecedentes disfuncionales y correlacionan sus abusos de la infancia con los crímenes cometidos”

Delmy Dubón

La especialista analizó la ola de violencia con especial énfasis mental.

“Fue doloroso... no podía creer lo que mis ojos miraban”: relato de hondureño tras crimen de su hija

Según el perfil psicológico de un asesino organizado, planifica metódicamente, por lo común raptan a las víctimas, matándolas en un lugar y deshaciéndose de ellas en otro.

Poseen un gran grado de control sobre la escena del crimen y generalmente conocen bien la ciencia forense que los habilita para cubrir sus huellas. Asimismo, siguen escrupulosamente sus crímenes en medios de comunicación y hasta se enorgullecen de ello como si fuesen grandiosos proyectos.

Lelys Paz, sociólogo de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras en el Valle de Sula (Unah-vs), calificó como “nefasta” la situación que atraviesa la niñez en el país producto de la violencia, lo que representa un irrespeto a la vida desde temprana edad. Paz se refirió a quienes cometen estos hechos como “anómicas”, aquellas que no respetan las normas ni valores.

Sociólogo

“Los asesinos son personas anómicas que no respetan las normas ni valores en la sociedad”

Lelys Paz

El catedrático de Unah-vs se refirió a los rasgos sociales que forman parte de una persona capaz de matar.

“Fue doloroso... no podía creer lo que mis ojos miraban”: relato de hondureño tras crimen de su hija

“La persona anómica infringe la ley y la norma con naturalidad, desarrolla una personalidad distorsionada y se vuelve inmunes al dolor. Tampoco tiene recargo de conciencia para ensangrentarse las manos de un inocente que muchas veces no tiene nada que ver”, subrayó.

Los primeros rasgos de un anómico, citados por el experto son: desobedecer a órdenes, libertinaje, rebeldía, reprochan y reniegan por todo. “Alguien anómico solo tiene tres salidas: la cárcel, la muerte o incorporarse a maras y pandillas para sobrevivir”, concluyó el experto.

Honduras se ha tornado en la última década un país difícil de vivir para la niñez, donde muchos mueren a manos de las maras y pandillas y del crimen organizado.