A pesar de que los indicadores sobre el desempleo en Honduras siguen siendo inciertos por los efectos de la pandemia y los huracanes de hace un año, la maquila ha adelantado que espera recuperar los niveles de ocupación del 2019, una gran noticia que trae un poco de alivio cuando tenemos el reto de salir de la crisis sanitaria, confiar que las elecciones serán pacíficas, transparentes y justas, y aunar esfuerzos para acelerar la recuperación económica y social.

Esas proyecciones de la Asociación Hondureña de Maquiladores (AHM), recién publicadas en los medios de comunicación, indican que la cifra de ocupación será de 145,600 plazas al cierre de este 2021, frente a los 146,000 empleos que generó el sector antes del coronavirus, que hizo del 2020 un año oscuro también para la maquila, que recortó unas 10,000 plazas. Para los maquiladores, las expectativas son recuperar esos empleos perdidos y poder superar esa cifra si se llegan a concretar nuevas inversiones en la producción textil y electrónica.

La industria maquiladora en Honduras, que data de hace 45 años, la componen 315 empresas, entre nacionales y extranjeras, de acuerdo con el último informe del Consejo Nacional de Inversiones sobre este sector, que “ha crecido por la posición estratégica, infraestructura portuaria, la disponibilidad de mano de obra calificada” y, por supuesto, por la legislación que le dio vida y que estimula la inversión extranjera que necesitamos para crear nuevas fuentes de empleo. Así, la maquila, igual que el turismo, el café y palma africana son sectores que están impulsando la recuperación económica, los dos últimos favorecidos por los precios internacionales, aunque golpeados —igual que la industria, la construcción y el comercio— por el alza en los combustibles y los fletes marítimos.

Los maquiladores son optimistas, no solo por el empleo que han recuperado, sino con la meta de generar más oportunidades de trabajo, llegar a las 180,000 plazas, dicen, y superar los ingresos en divisas, que ahora son de 5,000 millones de dólares por exportaciones.

Esas son noticias que deben ser bien recibidas. Son datos alentadores en una época con miles de empleos destruidos y en una sociedad deteriorada por la pandemia y afectada por las tormentas. Un país con una situación económica inédita que puede empeorar si el clima político no es confiable para estas elecciones, si no cambiamos esta cultura de campañas cargadas de odio y si quienes llegan al poder no toman las medidas correctivas para procurar mejores condiciones sociales y guiarnos hacia mejores estadios de desarrollo.